Sí y no de Daniel Sada
El sábado pasado, Heriberto Yépez, uno de nuestros más importantes pensadores literarios, publicó en el suplemento Laberinto, del periódico Milenio, un texto sobre Daniel Sada, uno de los mayores novelistas de la lengua.
Aquí los dos primeros párrafos:
La muerte de Daniel Sada deja un hoyote en esta lánguida literatura. Era el mejor escritor mexicano. Después de él, a los críticos sólo nos resta hacer volados.
En el norte le debemos haber encabezado un movimiento que renovó la narrativa en todo el país y que él volvió innegable. Una parte de su innovación procede de haber poetizado el decir norteño mediante una prosa encariñada con su oído. Sada ignoró el sinsabor del lenguaje. Su prosa es venir de ritmo y atinado amontonadero de vocabulario.
Aquí los dos primeros párrafos:
La muerte de Daniel Sada deja un hoyote en esta lánguida literatura. Era el mejor escritor mexicano. Después de él, a los críticos sólo nos resta hacer volados.
En el norte le debemos haber encabezado un movimiento que renovó la narrativa en todo el país y que él volvió innegable. Una parte de su innovación procede de haber poetizado el decir norteño mediante una prosa encariñada con su oído. Sada ignoró el sinsabor del lenguaje. Su prosa es venir de ritmo y atinado amontonadero de vocabulario.











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