sábado, abril 09, 2011

El ruido está por venir

La revista Posdata, o PD, en su número Polonia bajo palabra, dedicado a traducciones de poesía polaca, trae mi columna de crítica «El ruido está por venir», en la que comento dos libros de la dramaturga Verónica Bujeiro: La inocencia de las bestias y Nada es para siempre.

 
Aquí el texto:

El ruido está por venir
Angustiados y perplejos, Helio y Gelio Díaz, “gemelos idénticos”, están a la espera de algo que supondremos será un hijo (¿o una mascota?). Gelio lleva una cadena en el cuello, y su hermano una correa en la muñeca. El escenario incluye jaulas, retratos de los padres, dos vasos con dentaduras postizas. Mientras el vendedor llega, los protagonistas discuten y recapitulan su historia familiar. “El ruido está por venir”, se dicen, mientras tiemblan a la expectativa del ¿parto? “Alguien está por venir”, insisten. Y, ante la inminencia, el lector/espectador no puede sino hacerse una pregunta: ¿qué son realmente estos seres?
Una estética de lo esperpéntico y lo satírico rige la escritura dramática de Verónica Bujeiro (México, 1976). Así se advierte en La inocencia de las bestias. Se trata de un texto compacto, de escritura apretada y atmósfera asfixiante, con pocas pero puntuales muestras de humor paródico: “En esta casa no toleramos la ironía. Tenemos excelentes modales y hacemos en nuestro sitio. Tememos a nuestros enemigos como ellos nos temen a nosotros. Perdonamos las ofensas y a los que nos ofenden, en ocasiones, si no es muy grave, si no ha dañado lo poco que queda de sano en nosotros”. El carácter endogámico de la situación que conocen los gemelos funciona como una sátira extrema de las relaciones familiares, y como un recordatorio de la animalidad subyacente en los ímpetus reproductivos. Los personajes, Helio y Gelio, ven confundida no sólo su identidad —repetidos los rasgos de uno en el rostro de su hermano, tan parecidos sus nombres— y su género —uno llama al otro “varoncita”; el otro le responde “mujercito”— sino incluso su naturaleza: ¿son humanos, son bestias?

HELIO: Yo conocí a alguien. Me enamoré.
GELIO: Te equivocas. Era época de apareamiento. Te llamó la sangre.

La inocencia de las bestias se sustenta en una indagación sobre los residuos de bestialidad en el individuo, dando pie así a la prospección de un mundo posthumano en que los lazos familiares conllevan un cariz desasosegante e incierto, entre mercantil e incestuoso, notablemente primitivo. El futuro de la institución familiar, pues, está en el pasado animal de la especie.
Un fenómeno de inminencia similar se encuentra en Nada es para siempre. Esta obra, junto a Me falta el aire —publicadas ambas en el tomo que lleva el título de la primera—, reduce, por decir de alguna forma, el marco de inflexión dramática al ámbito mexicano. Nada es para siempre escenifica la reunión de tres parejas y, a la manera de un autosacramental de fuste satírico, asigna a cada una de ellas un perfil cuasialegórico de los distinguibles entre los mexicanos del cambio de siglo: los Villanueva son los aculturizados que se han plegado a la penetración cultural y comercial de Estados Unidos; los Villavieja corresponderían a los mexicanos mestizos de clase media acostumbrados a prácticas de corrupción, y los Villaposible (Citlali y Tenoch) serían representantes de los agraviados pueblos indígenas.
La disputa gira en torno a la propiedad de la casa en que se realiza la comida. De entrada, el texto pareciera dirigirse a una reivindicación panfletaria de lo autóctono, en la que los Villaposible referirían al temple insobornable y ávido de justicia de los indígenas. Sin embargo, esta expectativa políticamente correcta es pronto lanzada por la borda, y la obra termina, pesimistamente, exhibiendo el cinismo y la corrupción que el poder —emblematizado en la posesión de una silla— produce hasta en las almas más puras, mientras el peligro deja ver su sombra de inminencia por los ataques a que la casa se está viendo objeto. Con diálogos hirientes y caracterizaciones que van de lo alegórico a lo esperpéntico, Nada es para siempre de manera oblicua parece querer revivir la reflexión, ya poco visitada, de la mexicanidad, pero con un ánimo vitriólico y desesperanzado.
Mayor desesperanza, sin embargo, no puede hallarse que en Me falta el aire. Los personajes son Selva Antier, “Líder de los trabajadores de la Reeducación, Monumento a la cirugía plástica clandestina”, y Moretón Mormado, “Líder de la séptima reencarnación del Partido de la Revolución Indireccional”. Despojos de la política nacional, Selva y Moretón son echados a un “basurero de tercer mundo”, y dos buitres “en avanzado estado de desnutrición” son testigos de sus discusiones y nostalgias por sus épocas de depredadores del erario. Quizá menos propicia en términos dramáticos, la obra descansa en su talante rabiosamente satírico. Y aunque Selva y Moretón implican referencias muy evidentes a Elba Esther Gordillo y Roberto Madrazo Pintado, más allá de la caducidad que pueden sufrir los referentes en el conocimiento del lector/espectador, la carnavalizada elocuencia de los diálogos da fuerza a la enunciación de un desencanto último del mexicano ante la cosa pública.
Con estas tonalidades tan tendientes a la oscuridad, la dramaturgia de Bujeiro pareciera, efecto, haber sido escrita después del apocalipsis. Pero se trata de un apocalipsis becketiano: después del fin aún hay sitio para el malestar y la ansiedad, por una inminencia que todo lo empeorará: “el ruido —es decir, la destrucción— está por venir”.

viernes, abril 08, 2011

Por el lado salvaje de Nadia Villafuerte

La primera novela de Nadia Villafuerte se titula Por el lado salvaje y acaba de salir de la imprenta. En dos semanas estará distribuida en librerías.



Frente al mar, la adolescente Lía descubre las primeras manifestaciones de la violencia y el sexo. Muy pronto busca huir y lo consigue: por un encuentro azaroso, se traslada a Honduras —donde vive con un biólogo travesti y un fotógrafo italiano exiliado— y posteriormente a Tijuana, adonde viaja con la encomienda de entregar un misterioso paquete de fotografías de guerra. La ciudad fronteriza, sin embargo, le muestra a Lía su verdadero rostro.
Escrita con gran riqueza estilística, audacia formal y contundencia, Por el lado salvaje cuenta una historia llena de brutalidad: para sobrevivir en un mundo hostil, en el que predominan el cinismo y la vida a salto de mata, Lía tendrá que envilecerse pero, también, demostrar su fortaleza. Para lograrlo, Lía, una virtuosa del rencor, hará uso de su única arma: su cuerpo.


Nadia Villafuerte (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1978) estudió periodismo y música. Ha sido becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas y del Programa Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha publicado ensayos, cuentos y textos críticos en Nexos, Revista de la Universidad de México, Luvina, Tierra Adentro, el perro, entre otras. Es autora de los libros de relatos Barcos en Houston (2005) y ¿Te gusta el látex, cielo? (2008). Por el lado salvaje es su primera novela.

XCIII

¿Y si de repente conviniera volver a creer en la predestinación? ¿Y si el libre albedrío fuera una trampa de Hades para reírse un poco (digamos, unos cuantos siglos)?

jueves, abril 07, 2011

La palanca aforística

El nuevo número de la revista La Palanca, dedicado al aforismo, incluye a autores como Esther Seligson, Diego José, Jezreel Salazar, Javier Acosta, entre otros, y también trae mi "Autobiografía", selección de "aforismos" que he ido soltando aquí y allá. Las ilustraciones son de Jimena Schlaepfer.


XCII

Siempre hay algo vergonzoso en contemplar una venganza: saber que sólo llegará a remedo, pero en idiota, del juicio final.

miércoles, abril 06, 2011

Esbozo para una propuesta, 2

Propuestas para la marcha de hoy:
1. Legalizar la droga.
2. Prevenir el consumo de droga en niños y jóvenes a través de una intensa campaña de información.
3. Reconstruir el tejido social, con más parques recreativos, más bibliotecas, más guarderías, más centros de rehabilitación, hospitales y escuelas públicas mejor equipadas: mandar a la calle a un ejército de trabajadores sociales, no de soldados.
...Y todo esto se haría con los impuestos que paguen las empresas farmacéuticas dedicadas a la producción y venta de drogas.


Esbozo para una propuesta, 1

El narcotráfico es: financiamiento ilegal en la política, lavado de dinero en las empresas, corrupción en los cuerpos policiales, violación de los derechos humanos por el ejército, secuestro y extorsión a los pequeños comerciantes, tortura y asesinato de nuestros jóvenes. Terrorismo en los ciudadanos.
Y todo esto es resultado de una prohibición: a diferencia de lo que sucede con el tabaco y el alcohol, también dañinos para la salud, el comercio de la droga es ilegal.
Si la prohibición no ha detenido el tráfico ni el consumo y, peor aún, si ha destruido el tejido social de nuestras comunidades, hagamos un experimento: legalicemos la droga. Y luego comparemos la cantidad de muertos de un sexenio a otro.

Hoy, a marchar contra la violencia

¿Es todavía nuestro este país?

En la ciudad de México: a las 5 pm, en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

XCI

El insomnio es una coartada de la mente para desollarse sin dejar pistas.

martes, abril 05, 2011

Tijuana

La revista Letras Libres de este mes incluye mi texto crítico "Ni ética ni ficción" sobre el libro Tijuana: crimen y olvido de Luis Humberto Crosthwaite.

XC

Vivimos en un país en guerra. ¿En qué cabeza cabe el pedirnos que nuestra vida siga como si no viviéramos en un país en guerra?

lunes, abril 04, 2011

domingo, abril 03, 2011

La leyenda del tío Boonmee

La cámara fija vuelta una herramienta de tortura: ¿qué se supone que entrega esta película al paciente espectador a cambio de esa holgazana, exasperante inmovilidad? Un exotismo fantasmagórico por demás fallido, y que sólo explota los ramalazos de la mala conciencia europea ante cualquier "irracionalismo" tercermundista.

LXXXVIII

Lógico te parece el no creer. Sospechoso el que otro crea. ¿Tanto dudas de lo sincero en tu escepticismo?

sábado, abril 02, 2011

Definición sabatina

Twittero: stand-up comedian de tiempo completo.

LXXXVII

Contradicción de tanto ateo que me conozco: que la falta de curiosidad en los temas del espíritu se ande creyendo un rasgo de superioridad intelectual.

viernes, abril 01, 2011

LXXXVI

En una forma oblicua de la emulación, elogias a quien luce las virtudes que algún día (eso esperas) los demás habrán de ver en ti.

jueves, marzo 31, 2011

Sánchez Prado

Pongo una liga aquí al texto «La crítica literaria como saber. Apuntes para una reconceptualización», provocadora, amplia y muy bien sustentada argumentación de Ignacio M. Sánchez Prado en torno al tan traído y llevado tema de la inexistencia de la crítica literaria en México. Es un texto que conviene considerar y discutir.

miércoles, marzo 30, 2011

Don Quijote a Sancho, I, XVIII

«porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durando mucho el mal, el bien está ya cerca».

martes, marzo 29, 2011

El país de los huérfanos

Un país en el que los hijos mueren asesinados dejando huérfanos a sus padres no sólo es que no tenga futuro. Es que ya no tuvo presente.

LXXXV

Quien busque ser tu enemigo sólo requiere fijar sus pies sobre las huellas que tus padres fijaron, mientras crecías, en tu infancia. Y ya.

lunes, marzo 28, 2011

Nuevas de la novela

La edición mexicana de mi novela Cartas ajenas, salida en febrero pasado, ya está a la venta en buena cantidad de librerías en varias ciudades. Aquí dejo el enlace a un adelanto publicado en La Jornada Aguascalientes.

La urgencia de un asombro

Karla Marrufo comenta el libro de varia invención Escritos a mano, de Esther Seligson (Jus/UANL), en el suplemento Laberinto, del periódico Milenio, del sábado pasado: el enlace, aquí.

LXXXIV

El cuerpo tiene una memoria que casi siempre se llama miedo.

domingo, marzo 27, 2011

LXXXIII

La narcocultura ahora es narco y es cultura; mañana sólo será cultura.

sábado, marzo 26, 2011

LXXXII

Acéptalo desde el principio. Escribir produce daño moral. A veces a los demás; casi siempre a uno mismo —a menos, claro, que no hablemos de «escribir» sino de «silenciar el derecho de las vísceras a volverse lenguaje».

viernes, marzo 25, 2011

Noticia de última hora

Nuestro querido Daniel Sada ya está mucho mejor... El diagnóstico anterior era inexacto (exagerado). Daniel está muy feliz, ya en su casa, y ahí seguirá el tratamiento.

LXXXI

Al final de la Historia, el internet ha declarado a Mercurio como el más verosímil de los dioses griegos.

martes, marzo 22, 2011

LXXVIII

Dime qué tan tajante es tu aforismo y te diré qué tan grande es la duda de la que no logras huir.

lunes, marzo 21, 2011

LXXVII

Parece que sí, pero el temor no es un hecho. Con ese engaño, se vuelve la causa de muchos.

domingo, marzo 20, 2011

LXXVI

Quien se obstina en su destrucción no la vive con ese nombre, sino como la imantada concreción de su equilibrio.

sábado, marzo 19, 2011

viernes, marzo 18, 2011

LXXIV

Quien se niega a reconocer la inteligencia ajena demuestra que la suya, por más grande que sea, poco puede contra la extraterritorialidad de su ego.

jueves, marzo 17, 2011

Díganle, por favor, que yo también le deseo suerte.

LXXIII

Imposible hacer el bien a quien se obstina en ser incapaz de hacerse el bien a sí mismo.

miércoles, marzo 16, 2011

jueves, marzo 10, 2011

Accésit para Mijail

Muchas felicidades a Mijail Lamas, autor de Contraverano y muy querido amigo mío, por ganar un accésit en el Premio de Poesía Ciudad de Zaragoza, con el libro inédito El canto y la piedra. Más información, aquí.

martes, marzo 08, 2011

La idea es ésa

Una novela debe parecerse a otras novelas y sin embargo no ser una novela; una novela debe ser una novela y sin embargo no parecerse a otras novelas... Algo así: quedar bien con dios y con el diablo y también romper con dios y con el diablo.

lunes, marzo 07, 2011

Fragmento sobre el otoño ya maduro

Las solas palabras nunca son suficientes, en cambio un mendrugo de pan, una pequeña moneda, un trapo cualquiera con qué cubrirse, un cabo de vela, resultan persuasivos de más. Confinados en nuestras ralas percepciones y obtusas ideas, tanteamos confundidos confusos caminos y lo que nos mueve es el miedo, a la muerte, a la perfidia del prójimo, sus artimañas y felonías, a nuestros insondables motivos personales. Tú eres la Substancia y La que no tiene Substancia, Eterna Sophia, ¿fue tu consigna no rendirnos al imperio de los sentidos, no deshojar la pureza y prostituirnos en el vano intento por colmar el vórtice donde estalla el Deseo en su instantánea culminación devoradora? ¿Cuántas de tus sacerdotisas, Señora del Rostro Azul, lo entendieron así sumisas a los severos rituales de fertilidad instituidos a Tu servicio y tan ajenos a las prácticas del amor? ¿Cuántas capitularon al igual que yo?....

Empieza a hacer frío y pronto caerán los primeros copos de aguanieve me avisan las coyunturas acongojadas. Saturno, el Lento Vagabundo del Cielo, está por conjuntar a la Luna, Luna llena en la constelación del Toro, la Sagrada Montura, en esta noche de otoño ya maduro, noche de Todos los Santos. Habrá lluvia de estrellas, ánimas del purgatorio dicen que son en busca de la Gracia. Tengo los pies entumecidos, las manos tumefactas, el lumbago me taladra las asentaderas. Más me valdría entrar también a escuchar la misa, a poner mi alma en paz y acogerme de una buena vez a la evidencia de que a mi pastor amado se lo tragaron las aguas del lago Averno desde que yo partí de Cumas en su busca y dio comienzo mi ingrato peregrinar. Quién quita y su alma me aguarde en el prado de los asfódelos y no haya cruzado aún, falto del óbolo, el Aqueronte... Todo plazo ha de cumplirse necesariamente y a Tu clemencia apelo, Reina y Señora de Todo lo Existente, acógeme sacrificio funerario en Tu bosque de álamos y sauces, y permite que se desprenda libre y gozosa mi alma hacia Tu Luz mientras la nieve sepulta mi cuerpo en el seno de las sombras purificadoras... Amén...

Fragmento de «La mendiga de São Domingos», relato incluido en el libro Escritos a mano, de Esther Seligson, México/Monterrey, Jus/UANL, 2011.

domingo, marzo 06, 2011

Esquema novelístico

Alejandro de la Garza publica un breve (y adverso) texto crítico sobre mi novela Cartas ajenas en la sección Locutorios de la revista Milenio Semanal. Aquí el texto:
«El crítico y ensayista acucioso reitera su voluntad de ejercer la ficción al entramar una novela cargada de truculencias, cambios de ruta, personajes repentinos, desviaciones insospechadas, acciones inmotivadas. Tras su libro de cuentos Habla de lo que sabes (2009), este segundo ejercicio de ficción se atiene a un esquema novelístico atractivo: un empleado postal cuyo tedio vital lo lleva a abrir cartas y a entrar a la vida de otros personajes para toparse así con su propio destino y con la historia de su niñez de abandono y orfelinato. No obstante, los rebuscados vericuetos de la historia la hacen perder tensión y complicarse, aún más, con bandas de secuestradores, sectas subversivas, la inminencia de un apocalipsis bélico y demás escatologías. El buen esquema de partida se diluye entonces en unos cuantos momentos de prosa lograda y anécdotas rescatables.»

viernes, marzo 04, 2011

¡Oink!

Joaquín Guillén Márquez publica en la revista Hermano Cerdo un agudo texto crítico sobre mi libro de relatos Gruñe de lo que sabes.... digo, Habla de lo que sabes. El enlace: aquí.

jueves, marzo 03, 2011

Domingo de marzo

Esther Seligson leída y comentada por jóvenes escritores

Presentación de los nuevos libros Negro es su rostro. Simiente (FCE, 2010), Todo aquí es polvo (Bruguera, 2010) y Escritos a mano (Jus/UANL).
Participan con sus comentarios: Karla Marrufo, Enrique Padilla, Nadia Villafuerte. Modero yo.
Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, Salón Manuel Tolsá, ciudad de México.
Domingo 6 de marzo, 2:00 p.m.

martes, marzo 01, 2011

LXXI

Quien no quiere pagar no encuentra mejor coartada para su ingratitud que la diatriba contra los defectos, imaginarios o reales, de sus acreedores...

lunes, febrero 28, 2011

LXX

La crítica de una dictadura busca la destrucción de esa dictadura. La crítica de una democracia quiere el mejoramiento de esa democracia. Pero la primera, sin armas, no le hace nada a la dictadura. Y la segunda, sin dinero, no mueve gran cosa en la democracia.

sábado, febrero 26, 2011

Fiebre de sábado por la tarde

Hoy sábado, a las 6 pm, participaré, con Valeria Luiselli y el autor, en la presentación del libro de relatos Fiebre, de Daniel Krauze (Planeta), en el Salón de la Academia de Ingeniería de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la ciudad de México. Conocí a Daniel hace ocho años, en la tertulia de su tocayo Daniel Sada, y después trabajamos juntos en el área editorial del Fondo de Cultura Económica. Ahora que he leído Fiebre, y su libro anterior, Cuervos, me he encontrado gratísimamente sorprendido por su proyecto literario. Pero no digo más; mejor acompánennos en la charla que Valeria y yo sostendremos con Daniel.

viernes, febrero 25, 2011

Esther Seligson, Escritos a mano

Escritos a mano es un libro de varia invención. En él, Esther Seligson, la extraordinaria autora de culto que cada vez entusiasma a más lectores, reunió relatos, aforismos, ensayos, bocetos, poemas y fragmentos de su diario, en un tomo misceláneo que da fe de su mirada inquieta y perspicaz en sus viajes por el Tíbet, Madrid, Jerusalem, Lisboa, así como de su gran curiosidad intelectual lanzada a muy diferentes temas (la experiencia religiosa, la política, el erotismo, la historia). Con una escritura irónica, intimista y siempre brillante, Esther Seligson legó una escritura considerada una de las más importantes de nuestro país, a la altura de la de grandes narradoras como Rosario Castellanos o Elena Garro. 


Escritos a mano acaba de salir de la imprenta. Los primeros ejemplares se consiguen en el stand de la Editorial Jus, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la ciudad de México. Lo presentaremos en la misma Feria el domingo 6 de marzo, a las 2 pm.

jueves, febrero 24, 2011

PD

El próximo miércoles 2, a las 7 pm, se presenta el nuevo número de la revista PD. Comentan Xavier Farré e Iván Trejo. Esto será en la Casa del Poeta Ramón López Velarde, en la colonia Roma de la ciudad de México.

miércoles, febrero 23, 2011

Quien no conoce lo que tiene, desconoce lo que da

La tarde se va acercando al crepúsculo. La playa mediterránea vacía. Dos sillas de lona semihundidas en la arena a causa del peso de los cuerpos. Un viento suave levanta rachas de arena que va a depositarse entre la ropa, el cabello, el pasto en las jardineras, el silencio de un diálogo que no se ha interrumpido sino que prosigue tácito en el lento deslizarse de la luz. No es la primera vez que vivo este momento, pero presiento que éste en particular está resumiendo, conteniendo a los otros como si viniera a hacer claro el sentido de los anteriores, a dar la clave de la pregunta que le lancé un poco casualmente a quien es mi interlocutor, a Natascha con la que mantengo una relación de amistad casi telepática —lo cual no significa que sepa leer los pensamientos ni sea ducha en clarificar emociones—, origen de nuestras afinidades e insalvables malentendidos pues a la hora de verbalizar el hebreo apenas si le alcanza, y a mí el ruso “me suena” sin decirme nada, o casi nada. Sin duda fue lo que platicó de sus estancias con los monjes tibetanos en el norte de la India y su entrenamiento de terapeuta con capacidad para realizar “viajes cósmicos” —sirvió bajo el régimen soviético como enlace telepático desde tierra con los astronautas—, lo que me sedujo conjeturando que andábamos en lo mismo. Pero puesto que ninguna de las dos creemos en las coincidencias fortuitas, era obvio que el encuentro entre una mexicana y una ucraniana nacida en Georgia prometía un cúmulo de experiencias “fuera de lo común” (y ahí estaban por delante mis expectativas, como de costumbre)... Me hago este resumen un poco para retardar la separación que sé inminente, una más en mi ciclo de muertes y renacimientos así sean amores o amistades: conozco ese mecanismo del desengaño que me lleva a poner por delante de los afectos la disección retrospectiva de los “hechos” aun a sabiendas de que el tiempo va despojando nuestros recuerdos de sus exactos detalles, circunstancias precisas, y otros etcéteras reales. “Reinterpretas siempre”, objeta Natascha molesta por mi prurito de otorgarle a todo tintes mitológicos, teatrales, literarios, asegún el tema, “ustedes los artistas con su ego a flor de piel sólo inventan”, protesta sujeta más bien a las cadencias temperamentales del marido, Abraham Miletsky oriundo de Kiev, arquitecto genial con una única pasión: ver levantarse en el espacio lo que sus dibujos crean en el papel. Desde mi punto de vista, es ella la que tiene un sentido “distorsionado” del juego que cada uno juega en el escenario del Gran Teatro del Mundo, y le recuerdo lo que le ocurrió con su Maestro tibetano quien la hizo comer las sobras de un arroz podrido mientras él, contra su habitual frugalidad y reserva, se servía abundantemente un guiso recién preparado: “Si te piensas tan buena y humilde que no mereces nada, entonces hay que tratarte en consecuencia. ¿Acaso no valoras lo que das y aprendiste? También eso es ego”, la amonestó en tanto ella sostenía perpleja su tazón apestoso, “quien no conoce lo que tiene, desconoce lo que da”.

Fragmento de Todo aquí es polvo, de Esther Seligson. México, Bruguera, 2010.

martes, febrero 22, 2011

Domingo 6 de marzo, 2 pm

En esta actividad, presentaremos cuatro nuevos libros de Esther Seligson. Uno de ellos es Escritos a mano, libro de varia invención que edita Jus. También comentaremos Todo aquí es polvo (Bruguera), Negro es su rostro. Simiente (FCE) y la reedición de La morada en el tiempo (Conaculta). Además, se trata de un homenaje: este año Esther habría cumplido 70. La cita es en el Salón Manuel Tolsá de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, que organiza la UNAM, el domingo 6 de marzo a las 2 pm.

viernes, febrero 18, 2011

Una raya más. Ensayos sobre Eduardo Lizalde


Bajo la figura tutelar del tigre, emblema de potencia y ferocidad, 
Eduardo Lizalde ha eri gido una obra exacta y descarnada en la 
que los géneros se trenzan hasta complementarse como las ramas 
y la maleza de un disciplinado jardín verbal. Del poema a la no vela, 
del ensayo al cuento, de la traducción de poesía al comentario 
musical, Lizalde ha hecho del ejercicio literario una prolongada 
lección de estilo poético y rigor crítico que dura ya cinco décadas.

En este volumen, quince jóvenes escritores vuelcan su mirada sobre 
cada una de aquellas facetas del trabajo de este autor fundamental 
de nuestras letras para trazar un arco temporal que va del temprano 
fracaso poeticista —como él mismo lo definió— a Algaida(Conaculta, 
2009), su más reciente poema extenso. Quince aproximaciones 
diversas y heterogéneas a una obra poblada de símbolos que al 
revelársenos evidencian una desgarradura en el paisaje de la 
literatura mexicana. Quince vistazos que, suma dos, dibujan una 
raya más a la dorada piel del Tigre.



Introducción y compilación de Víctor Cabrera. Autores: Rodrigo Martínez, 
Fanny Enrigue, Eduardo Uribe, Isaura Leonardo, Mijail Lamas, Marco Antonio 
Huerta, Ignacio M. Sánchez Prado, Jorge Posada, Nat Gtz, Roberto Cruz Arzabal, 
Manuel Iris, Leopoldo Lezama, Luis Paniagua. 

jueves, febrero 17, 2011

Fragmento sobre la Ciudad

Y mientras, ¿qué habrá allá fuera? —levanta la vista, sólo hay la pared. Con él, sin él, la Ciudad será la misma: la Ciudad y su gente, toda ella atrapada en la guerra civil incruenta, inmersa en su existencia de capitulación y mezquindad, viejos y niños, hombres y mujeres que ya nada esperan, ya no vuelven la mirada hacia ningún lado que no sea el instante inmediato, ése que les exige ser esclavos obedientes de su hambre, su avaricia, su lujuria, que los lleva a esconderse a sí mismos la realidad de su penuria propia, su corrupción íntima, todos ellos sin futuro, sin dioses dentro de sí; la Ciudad con sus calles sucias y grises, los edificios descuidados y envejecidos, los muchos autos persiguiéndose a velocidad muy baja, atrapados por avenidas cada vez más estrechas, la Ciudad tapizada en sus cielos por coágulos de magma gris detenido, la Ciudad cayéndose dentro de sí misma, hundiéndose en sus banquetas resquebrajadas, los grandes árboles que ya no caben entre las avenidas y los cables y los anuncios espectaculares y luminosos, el desaliento en forma de agria virulencia, la agresiva cara de los días en el metro, el microbús, las calles: la Ciudad invicta en su frialdad, incivil cripta.

Fragmento de Cartas ajenas

Confirmadísimo

Karla Marrufo

Nadia Villafuerte

Enrique Padilla

La campaña LEEMOS TANTO A ESTHER continúa. La próxima actividad es ésta:
Esther Seligson leída y comentada por jóvenes escritores
Presentación de los nuevos libros Negro es su rostro. Simiente (FCE, 2010), Todo aquí es polvo (Bruguera, 2010), Escritos a mano (Jus/UANL) y La morada en el tiempo (Conaculta, reedición); estos dos últimos ya están en la imprenta y estarán listos en cosa de semana y media.
Participan con sus comentarios: Karla Marrufo, Enrique Padilla, Nadia Villafuerte y elgeney.
Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, Salón Manuel Tolsá, ciudad de México.
Domingo 6 de marzo, 2:00 p.m.

lunes, febrero 14, 2011

Por favor, no mande riñones por correspondencia

Por favor, no mande riñones por correspondencia, escrita por Richard Viqueira, Antonio Zúñiga y José Alberto Gallardo, corre temporada en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz, del Centro Cultural Universitario, de la UNAM, en la ciudad de México, hasta el 27 de febrero. Las funciones son jueves y viernes a las 8, sábados a las 7 y domingos a las 6 pm. Un banquetazo delirante e hilarante, con un fuerte cuestionamiento y crítica, además. Hay que verla.

LXIX

Hay gente que tiene suerte y hay quien sólo es normal.

viernes, febrero 11, 2011

jueves, febrero 10, 2011

A

Él, que sopesaba tanto las palabras antes de liberarlas, dejó salir un airado «¡Hasta nunca!» que, en vez de aligerarlo, le hizo sentir como si una roca le creciera en la espalda.

lunes, febrero 07, 2011

Martes 8

Mañana martes 8, a las 7 pm, presentaremos este librasazo, en la Sala Ponce del Palacio de Bellas Artes, en la ciudad de México. Los comentarios serán de Fabienne Bradu y David Olguín. Laura Almela leerá fragmentos de la obra. La mejor manera de recordar a Esther, a un año de su muerte. Ahí nos vemos.

Iris García Cuevas

Iris García Cuevas, la autora del libro de relatos Ojos que no ven, corazón desierto, acaba de publicar su primera novela, titulada 36 toneladas, en el sello Zeta de Ediciones B. Se trata de una historia de violencia y corrupción en el sur de México, narrada con un estilo de gran fuerza y visceralidad. Pronto estará en librerías.

sábado, febrero 05, 2011

Algo extraño sucede con Esther

El próximo martes 8 se cumple un año de la muerte de Esther Seligson. Para recordarla, Alejandro Toledo escribe «Algo extraño sucede con Esther». Ir aquí. O también acá, en la revista Cultura y Arte de México de febrero.

viernes, febrero 04, 2011

Recuento de una vida

Fabienne Bradu publica un texto crítico sobre el libro Todo aquí es polvo, de Esther Seligson, en la revista Letras Libres de este febrero. Aquí el enlace.

jueves, febrero 03, 2011

La anomalía insuficiente

La revista Letras Libres de este mes publica mi texto crítico «La anomalía insuficiente», sobre el libro de relatos Pájaros en la boca, de Samanta Schweblin.

miércoles, febrero 02, 2011

La inocencia de los objetos

La Revista de la Universidad de México, en su número de febrero, incluye el texto «La inocencia de los objetos», un fragmento de mi novela Cartas ajenas.

martes, febrero 01, 2011

No narrarás en el Círculo

«No narrarás», ensayo incluido en mi libro El sueño no es un refugio sino un arma, ha sido incluido por la revista electrónica de literatura Círculo de Poesía en su Galería de Ensayo Mexicano. El enlace: aquí.

lunes, enero 31, 2011

Azulean las jacarandas

Sobre el libro de poesía Negro es su rostro. Simiente, de Esther Seligson, aparece hoy en el periódico Milenio una nota de Mary Carmen S. Ambriz: aquí.

viernes, enero 28, 2011

jueves, enero 27, 2011

Fragmento sobre el polvo y la muerte

Fotografía tomada por Rogelio Cuéllar

«México me produce, quizá por contraste complementario, la sensación de descenso, de encontrarme en el umbral de abismos, el espacio poblado, no de Dios como en Jerusalem, o de la LUZ como en el Tíbet, sino de seres torturados, dioses o ángeles caídos. Y no que me produzcan temor, no, pero sí desconcierto y congoja, como si ellos mismos, desconsolados, pidieran algo. Aquí las voces se me opacan, la transparencia se me empaña, y el esfuerzo por mantenerme atenta, alerta, jubilosa, es devastador. Es decir, permito que partículas oscuras se adhieran a mi corteza y entorpezcan la continuidad de ese fluido luminoso que ha de ir de la cabeza al corazón, del corazón a los pies, y viceversa. Hay tardes en las inmediaciones del Centro Universitario de Teatro, por ejemplo, allá en los roquedales de lava, en que percibo a esos seres como empapados en sangre aún caliente pidiéndome rociarles con la punta de los dedos agua bendita desde un cuenco de madera. Tardes de dioses arrodillados en el brocal de la tierra para beber su calor, y en las que caen a trozos nubes cuajadas de aceros flotando, sin herirlas, sobre las montañas, pero haciendo sentir su peso, su amenaza de aplastar a la ciudad silenciosamente, o en un estallido de relámpagos. Todo aquí es polvo. Pero justamente por ello vuelvo y retorno, y es esta tierra la que cubrirá mi cuerpo... Abandonar la prisión del amor, se dice que dicen los que sí saben, sólo es posible por el camino del Amor: no hay otra puerta, no existe otra salida. Soltar el amor para amar aún más: he ahí la paradoja de la reparación —el tikun— y de la pureza. A final de cuentas, el mundo es lo que hacemos de él, y sólo se escapa a la muerte eligiéndola. Me habría gustado que mis cenizas fueran dispersadas en el Tajo, desde Toledo, para enlazar mis amores y acompañar su trayecto río abajo, fleco líquido entre las grietas de los riscos, caballo desbocado espumeando por los belfos, cascada liquen, vellón asperjado de estrellas y soles, corimbo de olas... La muerte ha de ser entrar en un mar infinitamente poroso, azul zafiro brillante, translúcido…»

Esther Seligson, Todo aquí es polvo. México, Bruguera, 2010.

martes, enero 25, 2011

En el Teatro El Milagro


En España

El texto crítico de Marina Porcelli sobre el libro Todo aquí es polvo, de Esther Seligson (Bruguera), ha sido reproducido en la revista española Literaturas. El enlace, aquí.

lunes, enero 24, 2011

Cartas ajenas

Cartas ajenas es el título de mi primera novela, una historia que empecé a escribir en diciembre de 2002 y que, bajo el signo solar de Capricornio, luego de doce intuitivas mutaciones sale ahora con el sello de Ediciones B. Es paralela en espíritu y tiempo de escritura a mi libro de relatos Habla de lo que sabes, y muy distinta a mi segunda novela (¡terminada!), ya no digamos a la tercera, apenas en ciernes.

Dice el editor:

La existencia monótona de un empleado de correos se ve alterada cuando adquiere el vicio de abrir cartas ajenas. Pronto decide involucrarse con los destinatarios, y así conoce a un editor cuya amante ha muerto en un accidente de aviación, una joven enferma que tiene una relación conflictiva con su pequeña sobrina y un viejo desahuciado que busca recuperar al hijo que no ha visto en treinta años, mientras, como violento trasfondo, un grupo de paramilitares secuestra y asesina ancianos. Lo que Marioralio descubre a través de las cartas lo lleva a planear el estallido de una Nueva Revolución, para cambiar desde raíz tanta injusticia y abuso. Pero antes ha de perder la mano derecha…
Con una prosa veloz y expresiva, esta historia de amores y abandonos retrata un escenario apocalíptico como lo es el de tantas ciudades latinoamericanas, a la vez que finca su territorio imaginario sobre el desasosiego y el imposible afán de rebeldía de una época extrema: la actual.

Geney Beltrán Félix (Culiacán, Sinaloa, 1976) es editor y escritor. Estudió letras hispánicas en la UNAM y literatura inglesa en la Universidad de Toronto. Fue editor de literatura del FCE. Ha sido becario de la Fundación Lorena Alejandra Gallardo y la Fundación para las Letras Mexicanas. Obtuvo el Premio Nacional José Vasconcelos por el libro El biógrafo de su lector (2003), un ensayo sobre la obra del autor argentino Macedonio Fernández. En 2009 publicó Habla de lo que sabes (relatos) y El sueño no es un refugio sino un arma (ensayos). Ejerce la crítica literaria en revistas y suplementos. Su bitácora virtual reside en www.elgeney.blogspot.com. Actualmente es jefe de redacción de la Revista de la Universidad de México.

sábado, enero 22, 2011

LXVII

«Azar» es el nombre que damos a nuestro miedo cuando, por debajo de la consciencia, se impone a nuestra voluntad.

viernes, enero 21, 2011

El 8 de febrero

Fabienne Bradu
Corre la voz: presentaremos Todo aquí es polvo, el libro de memorias de Esther Seligson (Bruguera), el próximo martes 8 de febrero (esto es, a un año de su partida), a las 7 pm, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en la ciudad de México. Participan Fabienne Bradu y David Olguín. Leerá fragmentos Laura Almela.

jueves, enero 20, 2011

Uno de los mejores libros publicados en México en 2010

En el periódico La Razón se publica hoy una nota de Carlos Olivares Baró sobre Todo aquí es polvo. El enlace es éste.

Otra nota sobre Todo aquí es polvo

Copio aquí la nota crítica de Carmen Cordero al libro Todo aquí es polvo, de mi querida y admirada maestra Esther Seligson, publicada en la revista Tierra Adentro, número 167-8:

Esther Seligson (1941-2010), quien escribió narrativa, ensayo, poesía y crítica teatral, terminó este libro de memorias pocas semanas antes de morir. En la primera mitad de la obra, la autora rememora su infancia y su entorno familiar en el México de la década de 1940. Luego, incluye un capítulo sobre sus parejas amorosas, donde se agradece un tono de reconciliación y sinceridad, exento de reproches o descalificaciones; y, por último, con una melancolía desbordaba, Todo aquí es polvo cierra su recorrido con los últimos años de vida de la autora, en Lisboa, Jerusalén y la ciudad de México. Es decir, no es ésta una autobiografía lineal ni completa; presenta saltos y digresiones proustianos. Al mismo tiempo, predomina aquí una gran capacidad para recuperar y entregar al lector el mundo de las sensaciones y las emociones. Más que los hechos, Todo aquí es polvo se erige sobre lo que los hechos dejan en la psique de la autora. Así, el género autobiográfico se ve sustentado en una vena reflexiva de gran sutileza, inteligencia y hasta humor. Pero, si algo hay que destacar por sobre cualquier otro elemento, está la prosa: oraciones largas de riquísima consistencia verbal, hallazgos metafóricos que se asientan en lo lírico, y una mezcla estilística de cultismos y coloquialismos que dan flexibilidad y donaire. Una obra para reconciliarse con la literatura en tiempos de frivolidad y mercantilismo.

miércoles, enero 19, 2011

Poesía y violencia, en el ciclo Tertulias

La Casa del Poeta ha organizado el ciclo TERTULIAS, un diálogo sobre el estado actual de la poesía mexicana. Una tertulia de la inteligencia celebrada en un ambiente informal por sus protagonistas.
Tema: Poesía y violencia
Participan: Geney Beltrán Félix, Rodrigo Flores Sánchez y Víctor Manuel Mendiola Jueves 20 a las 19:00 horas en el Café-Bar “Las Hormigas” de la Casa del Poeta Ramón López Velarde. Álvaro Obregón 73, Colonia Roma (entre Córdoba y Mérida), México, D.F.

Fraguas de Tierra Adentro

La sección Fraguas de la revista Tierra Adentro, en su nuevo número (167-8), incluye:
* un ensayo de Fernando Fabio Sánchez sobre cuatro novelas de autores mexicanos: Mica chueca de Pablo Jaime Sáinz (Tierra Adentro), Una isla sin mar de César Silva Márquez (Mondadori), No tengo tiempo de Arturo Vallejo Novoa (Alfaguara) y 41 de Rogelio Guedea.
También aparecen textos críticos de:
* Mayra Luna (sobre Tadeys de Osvaldo Lamborghini, Conaculta),
* José Luis Bobadilla (sobre la Antología crítica de la poesía del lenguaje de Enrique Mallén, Aldus-Conaculta)
* y Rodrigo Flores Sánchez (sobre Se llaman nebulosas de Maricela Guerrero, Tierra Adentro).
En la Estantería vienen breves notas de:
* Mijail Lamas (sobre Poemas y fragmentos de Alceo, Textofilia),
* Nadia Villafuerte (sobre Y así por el estilo de Joseph Brodsky, UV),
* Carlos Esteban Cuendia (sobre El día antes de la felicidad, de Erri de Luca, Sexto Piso)
* Atahualpa Espinosa (sobre Lila de Robert M. Pirsig, Sexto Piso),
* Brenda Valdivia (sobre La sangre erguida de Enrique Serna, Seix Barral),
* Carmen Cordero (sobre Todo aquí es polvo de Esther Seligson, Bruguera),
* y dos escritas por mí (sobre Ese modo que colma de Daniel Sada, Anagrama, y sobre El tigre del Nayar de Queta Navagómez, Jus).

martes, enero 18, 2011

Febrero de 2011: Anuncio, 6

Novela del emasculado: después de la teoría feminista, también la escritura del varón conlleva una conciencia de género. La crítica de la testosterona desde la testosterona misma.

lunes, enero 17, 2011

Irse

Mijail Lamas, Esther Seligson y elgeney. Diciembre de 2006.


Marina Porcelli escribe un texto crítico sobre el libro Todo aquí es polvo, de Esther Seligson (Bruguera), para el suplemento Laberinto (del periódico Milenio) de este sábado pasado. Aquí va el texto:

Cartografía afectiva
Marina Porcelli

Toda autobiografía instala al “yo” con una postura estética determinada, y aunque esta frase resulte tautológica, sirve de apoyo para enlazar lo que sigue: todo registro de nuestra identidad, del propio “yo”, en suma, implica narrar el entramado concreto entre ese “yo” y “el otro”. Sus diálogos, sus dinámicas, sus contrastes, hasta su intensidad. Para el caso de Todo aquí es polvo, de Esther Seligson, agrego que la muerte de los otros es una de las constantes de la trama. También, claro, el amor; y la libertad. Y quizá esta presencia tan nítida de los otros sea una de las claves más hermosas de la autobiografía, publicada en 2010, corregida y “aumentada” pocas semanas antes de la muerte de la autora.
Esther Seligson nació en el Distrito Federal en 1941, residió en Europa y en Asia. Estudió Letras en la UNAM; además de sus ensayos y obra narrativa, fue traductora. Los otros, entonces, serán los puntos de anclaje donde se despliega un relato que, lejos del anecdotario superficial y del chismerío biográfico, articula una suerte de semblanza afectiva que se acerca al ensayo, indagando en la reflexión mística y filosófica. Casi no hay, por tanto, referencias a su escritura de ficción, sí, en cambio, a diarios y cartas nunca enviadas, y sobre todo, a muchísimas lecturas. Las citas de Rilke, de Goethe, de Shakespeare, de Cioran y talmudistas y cabalistas, apuntalan —dialogan— con una prosa que se expande y fluye como agua de la memoria y del olvido, como registro de su espiritualidad. Pero resulta que sustituimos con imaginación la falta de memoria, apunta Seligson, y luego agrega, ya que es falsa la fidelidad a la memoria.
Dividido en cuatro partes, con un tono sostenido, y párrafos de una hermosa tensión poética, el libro se construye sobre núcleos temáticos, no temporales. La crónica es matizada, las ligaduras —afectivas, conceptuales— van dictaminando la narración. Por eso, primeramente, la escritura recorre la muerte de su madre, de su padre, y la figura de su hermana; luego, su propia infancia que se ahonda al hablar de la infancia de sus hijos; después, sus amores y su sexualidad. Y por último, ese otro estará signado por la ciudad: un mosaico de personajes disímiles, intensos, que viven en Jerusalén en 2002, por ejemplo, o en el sur de la India, o Lisboa. Así, el acto de irse tendrá una fuerza avasalladora en la vida de Esther Seligson. Será el motor de lo que busca y de lo que encuentra, será para ella, dolorosamente cada vez, una suerte de purificación. “(…) pues cuando descubrí que ese estado de felicidad me venía de la infancia como un don gratuito”, instala para siempre en su relato, “(…) decidí irme”. Extranjera, nómade, a veces caprichosa, desarmará matrimonios, cambiará ciudades, amará y escribirá. Y vivirá preguntándose: “¿cuál es el punto ciego por donde el Destino entra para cumplirse?”, hasta culminar, paradójica, prolijamente, en su sitio originario, en la Ciudad de México, lugar donde muere el 8 de febrero de 2010.
Una madre severa, aunque entrañable en sus disparates; una hermana cortada, como la propia Esther, por el cuchillo filoso de la crianza, pero tan distintas:
—Mátame, te pedí, mata a la hermana que es tu Esfinge (…) No quiero ser tu espejo, ni tu máscara.
Un padre de profesión orfebre, extraño, indiferente, “que consideraba [que] el Destino, así con mayúsculas, le acomodó una pésima jugada (…), la humillación y la impotencia del exilio, por no hablar de la orfandad en que el Holocausto lo dejó” conforman el mosaico de familia judía en el que transcurre la infancia de la autora. “Instants of being” cifra Seligson —tomando la idea de Virginia Woolf— a los momentos de felicidad, a los instantes en los que, como fósforos encendidos en la penumbra, el mundo no tiene fisuras. Y esto, antes de que su “adolescencia fuera truncada por una maternidad prematura”. El reproche familiar, el “tú siempre te sales con tuya”, la persigue en la primera mitad del libro; después, el corte es tajante: “…porque elegir significó abandonar; romper, desnudarse, significó lo irreversible, lo irreparable”. Significó irse, en suma. La sexualidad con sus amantes, y los aburrimientos y las separaciones de su vida conyugal, los amigos encontrados en Europa, esta cartografía afectiva de Esther Seligson girará, narrativamente, alrededor de una de las escenas más auténticas y desgarradoras del relato: el suicidio de su hijo, de ese muchacho “cuya alma no entraba en su cuerpo”, muchos años antes de que la autora decida regresar a Ciudad de México.
“Sólo el otro es mortal en su ser”, anota Sartre en El ser y la nada, “morimos, pues, por añadidura.” Dolida, hipnotizada por la muerte de los demás, con una prosa firme, se vuelca la fluidez de Todo aquí es polvo. Lo cierto es que si para recordar, es requisito haber olvidado, lo que construye Esther Seligson, con su verbosidad poética y sus evocaciones, resulta un libro hondo y bello.

martes, enero 11, 2011

Febrero de 2011: Anuncio, 5

Forma contemporánea de la novela de la violencia:
y no en las evidencias del tema (pobreza rebeldía derrota),
sino en la contraviolentación del lenguaje
al transcribir la fractura de una psique dañada por el desencanto y la furia.

lunes, enero 10, 2011

2011

Ahora sí, empieza el Año del Sano Egoísmo. Después de meses de viajes y docencia: un año de encierro y escritura.

viernes, enero 07, 2011

En Nuestra aparente rendición


El sitio Nuestra aparente rendición, operado por Lolita Bosch, ha incluido mi ensayo "Después de la indignación", originalmente publicado en el suplemento Laberinto del periódico Milenio. Aquí el enlace.

jueves, enero 06, 2011

La Palanca, 15

Ya apareció el número 15 de la revista La Palanca, que incluye relatos de Vicente Alfonso, Marina Porcelli, Gaby Torres, Julio Romano, Mauricio Salvador, Azucena Galettini y Debret Viana. El arte gráfico es de Balam Bartolomé. La publicación es dirigida desde Pachuca, Hidalgo, por Diego José y Pablo Mayans. Y se puede bajar aquí, en formato pdf.

miércoles, enero 05, 2011

Febrero de 2011: Anuncio, 4

Una historia de amor en la que el sexo no sea excusa para entonar loas a la todopoderosa testosterona.

lunes, enero 03, 2011

El síndrome Seligson

Hoy lunes se publica "El síndrome Seligson", un texto crítico de Mary Carmen S. Ambriz sobre Todo aquí es polvo de Esther Seligson, en el periódico Milenio. Aquí el enlace. El texto inédito de que Ambriz habla se encuentra en el libro, también póstumo, Escritos a mano, de próxima publicación.



El síndrome Seligson

Mary Carmen S. Ambriz

La voz de Esther Seligson (1941-2010) hurga en esa “nada repleta de secretos y hoyos negros que es la memoria”. Lo hace pacientemente, inmersa en la nostalgia como si realizara un viaje interior, un palimpsesto de las distintas etapas que le tocó presenciar: los orígenes, la familia que formó, su poética y su deambular por el mundo. Ella, acaso pensando en Gaston Bachelard, se definía como una soñadora de palabras escritas.
En este compendio de recuerdos, bitácora secreta, severa y antisolemne, lúcida y dolorosa, insatisfecha y casual, la escritora se confiesa, reinventa, tropieza, levanta, soporta y entreteje juicios que la ayudan a seguir los principios cabalísticos: “Nombrar a las cosas por su nombre es sacarlas de la oscuridad y elevarlas hacia la luz”.
El título de este libro emerge de una cita que Seligson hace de Geney Beltrán Félix, quien después de editar su libro en el Fondo de Cultura Económica, Toda la luz (2006), se convirtió en su editor de cabecera y agente literario. Se menciona aquí una novela que Esther escribió sobre las diosas madre, cuyo título retoma de un poema de Alejandra Pizarnik, “Del otro lado del río, no de éste sino aquél”; habrá que preguntarle a Beltrán Félix por ese inédito.
Si existe un común denominador en la escritura de Esther Seligson es que fluye en espiral —como ocurre en los antiguos libros de la literatura hindú—, dado que se cuenta y se recuentan las madejas que van tejiendo el tapiz de esta luminosa conciencia. La crónica puntual y envolvente de sus viajes por Israel, España, África, India y Portugal queda aderezada con el Síndrome Seligson, que define como “impaciencia de ser”. En el recuento de los años —y daños—, de forma contumaz y cáustica, a través de la prosa intimista comparte el gozo de esos instants of beigns, resplendores fulgurantes que también fueron parte de Narsia, nombre con el que un sabio cabalista rebautizó a la autora antes de que abandonara Jerusalem.

domingo, enero 02, 2011

jueves, diciembre 30, 2010

En la radio

Participaré en el programa La feria radiofónica de los libros, que conduce Fernando Fernández en Horizonte (107.9 de FM). Esto será mañana viernes 31, a las 3.00 pm (hora del centro de México). Junto a Armando González Torres, comentaré algunas de las novedades literarias interesantes del 2010.

miércoles, diciembre 29, 2010

Febrero de 2011: Anuncio, 3

Escribir una novela del hoy con los recursos de hoy y de ayer: la palabra posmoderno no anula sino que incluye la palabra moderno.

domingo, diciembre 26, 2010

LXV

Toda timidez algo esconde: en algunos casos, el megalómano afán de ser un incomprendido a la espera del visionario aplauso que descubra su excepcionalidad.

sábado, diciembre 25, 2010

LXIV

Eso de que me acusas lo ves en mí no sólo porque en efecto así soy: también porque, de entre tanta gente en el mundo, en mí has encontrado a tu simétrico espejo.

jueves, diciembre 23, 2010

LXIII

Anda, qué valiente. Véndete ahora, barrigón, como el purísimo enemigo de todo aquello de que te has alimentado desde que, muerto de hambre, rogabas por entrar a los banquetes...

miércoles, diciembre 22, 2010

Febrero de 2011: Anuncio, 2

Una novela, por oblicua, más vehementemente contemporánea: fabular de cartas manuscritas en tiempos del correo electrónico.

LXII

El mutuo elogio que no logra esconder el mutuo desprecio...

viernes, diciembre 17, 2010

jueves, diciembre 16, 2010

LXI

Ah qué solvencia de quien descalifica con dos frases tajantes al crítico por no estar de acuerdo con sus argumentos. Se queda con la ilusión de que así ha demostrado que los suyos son superiores aunque no se tome el trabajo de siquiera demostrar que existen.

miércoles, diciembre 15, 2010

Febrero de 2011: Anuncio, 1

Lo que hoy sería la novela de la Revolución.
Es decir, una falsa novela de la (imposible) Revolución.

martes, diciembre 14, 2010

lunes, diciembre 13, 2010

Cuentos anómalos

Un comentario de Alejandro de la Garza sobre mi libro Habla de lo que sabes apareció publicado en la revista Milenio Semanal del 6 de diciembre pasado.

domingo, diciembre 12, 2010

Después de la indignación

El suplemento Laberinto, del periódico Milenio, pubicó ayer sábado mi ensayo «Después de la indignación».
La semana pasada leí, en el mismo suplemento, un estremecedor poema de María Rivera sobre nuestros muertos de hoy (aquí el enlace). El verso «Los muertos que encontraron colgando de los puentes», del poema de María, está ilustrado por la obra Colgados, de Jesús Iglesias, que reproduzco en esta entrada.

viernes, diciembre 10, 2010

La destrucción del norte

La revista Letras Libres, en su número de este mes (144), incluye mi texto crítico «La destrucción del norte», sobre el libro de relatos La marrana negra de la literatura rosa, de Carlos Velázquez.

miércoles, diciembre 08, 2010

Taller en Mérida



Fue un gusto enorme estar yendo a Mérida a dar el taller de narrativa y ensayo organizado por la Biblioteca Básica de Yucatán. Éstas de arriba son fotografías de la tercera sesión, y fueron tomadas por el infalible Manuel Tapia.

martes, diciembre 07, 2010

Escorpiónica en entrevista con Alejandro Toledo

«Soy muy selectiva, en mis amistades, en mis relaciones, en mi alumnado, ni modo. Ahí sí soy muy escorpiónica, muy autocrítica. Lo que aplico a los demás, primero me lo aplico a mí, y conmigo soy bastante estricta... Hay que cambiar de piel. Todos cambiamos astrológicamente cada siete años, aunque no todos se dan cuentan, no todos quieren, no todos aceptan, pero yo sí... por mi idiosincrasia, digamos. No me queda de otra. Con eso y con el regreso definitivo a México, luego de seis años de autoexilio, también para mí significa otra vuelta en la espiral; la última, quizá.»

Entrevista con Esther Seligson, incluida por Alejandro Toledo en su libro A sol y asombro.

lunes, diciembre 06, 2010

Una obligada calma

Karla Marrufo escribió un texto crítico titulado "Una obligada calma", sobre mi libro de relatos Habla de lo que sabes. El enlace está en su blog Deseo[s] reciclado[s]: aquí.
Una obligada calma
Karla Marrufo
Dice Carlos Pellicer en uno de sus nocturnos: “No tengo tiempo de mirar las cosas/ como yo lo deseo./ Se me escurren sobre la mirada/ y todo lo que veo/ son esquinas profundas rotuladas con radio/ donde leo la ciudad para no perder el tiempo./ Esta obligada prisa que inexorablemente/ quiere entregarme el mundo con un dato pequeño”.
No sé si por desidia, indiferencia o falta de tiempo, la mirada diaria tiende a conformarse con ese dato pequeño y una versión simplificada de las cosas. Desde luego hay también excepciones, miradas lúcidas que son atenta lectura del mundo y sus complejos universos. En ellas prevalece una obligada calma capaz de anular el tiempo y de comprender el espacio en otras dimensiones.
Los cuentos que conforman Habla de lo que sabes de Geney Beltrán Félix son, en muchos sentidos, una mirada profunda hacia los ámbitos más conflictivos del ser humano, hacia sus facetas más grises y sus resquebrajamientos. Como oportunamente afirma Alejandra Pizarnik, hablar de lo que uno sabe debe remitir al silencio cómplice y duro a que nos obliga aquello que vibra en la médula, al claroscuro que hace residencia en la mirada, al dolor, al vértigo, a la desolación.
Desde un narrador que en la mayoría de los cuentos tiende a erigirse como testigo cercano de ese proceso de meticulosa observación, asistimos a diversos episodios donde la soledad, el desencanto y la incomunicabilidad parecen ser las únicas huellas a seguir en un camino laberíntico y sin regreso. La peculiaridad de este narrador, sin embargo, reside en que, más que describir sucesos ajenos, pareciera una especie de alter ego que se mira a sí mismo desde una imprudente distancia: demasiado adentro de sí como para permanecer impasible, demasiado cerca del espectáculo del propio desasosiego. Quizás por eso las historias se encuentran focalizadas en la trayectoria de un protagonista que de pronto se encuentra solo en una cotidianidad que se vuelve extraordinaria y le conmina a explorar sus sentimientos, pensamientos y temores.
Las rupturas familiares, la distancia abismal entre padres e hijos, hombre y mujer como pareja; el estar constreñido por una situación económico social particular, la frustración del sueño o el amor no realizado, las múltiples interrogantes inherentes a la creación literaria, se ven atravesadas por decisiones o circunstancias que rayan en la situación límite, en la disolución de las fronteras entre lo real y lo imaginario. En cuentos como “Anoche soñé que volaba”, “La hija” o “Los perseguidos”, la introspección de los protagonistas los satura hasta culminar con el asesinato; mientras que en historias como “La celda en la Ciudad”, “Ese mundo de extraños” y “Hondonada”, la confusión se hace una con el interior de los personajes, posicionándolos en un espacio y un tiempo imprecisos que apelan más a la lógica caótica del sueño y que, por momentos, lindan con lo fantástico.
A modo de eco, la Ciudad (con mayúscula) que contiene a estos personajes, se levanta hostil y desmesurada. Desde el primer cuento, “La celda en la Ciudad” se dispone de un espacio que nada tiene de benévolo, más bien es eso, una prisión en sí misma y una metáfora de los límites que también imponen el matrimonio, la paternidad, el ser hombre, hermano, hijo o simplemente un ser humano con toda su humanidad a cuestas. Las vistas de esta Ciudad son pues escenario y reflejo del ser interior que se aproxima a un punto crítico. En “Perdonados por quién”, por ejemplo, el cuerpo y el pensamiento del protagonista experimentan un derrumbe paralelo al de los edificios en un terremoto, por eso afirma en medio de su malestar que “todo aquí es polvo”, mientras se repite taladrante la pregunta “¿qué es estar vivos?”. En “Anoche soñé que volaba” la Ciudad que se mira desde arriba en sueños es el punto de partida y el destino final de una vida que se modifica rabiosamente, en el pleno centro de la sordidez, la soledad y el desamparo. Cuando llega a estos extremos es contundente, cuando no, la Ciudad-espacio se instala con una extrañeza profunda que desconcierta: no sabemos si así son las cosas o si así se proyectan desde la perspectiva de cada personaje perdido en sí mismo y respecto a los otros. En “Ese mundo de extraños”, la nostalgia es la que atraviesa la ocupación del espacio, del departamento de un hombre (en primera persona), que sin explicación de por medio empieza a encontrar nuevos inquilinos en cada rincón. Como una especie de diálogo con “Casa tomada” de Cortázar, esta historia exhibe en su circunstancia improbable la dureza de la soledad, los recuerdos y el deseo cercenado. En “Hondonada”, la Ciudad es confusión, laberinto y cansancio, búsqueda y espera inútil, nombres absurdos de calles que tal vez cambien de lugar, reiteración de las limitantes que aquejan a Omar.
Nada hay de apacible en estas historias. Todo lo contrario. En Habla de lo que sabes no hay cabida para el contentamiento con el dato pequeño, con la imagen idealizada del núcleo familiar o el amor filial o erótico como certeza a la cual asirse. Cada cuento está dispuesto como una obligada calma para mirar las cosas frontalmente, en todos sus detalles, con toda su violencia.

viernes, diciembre 03, 2010

Imagen de un infante difunto

Carlos Martín Briceño, Roberto Azcorra Cámara, elgeney, Pedro Infante y Karla Marrufo, en la Casa Colón de Mérida, Yucatán, jueves 3 de diciembre de 2010, después de la presentación de Habla de lo que sabes.

miércoles, diciembre 01, 2010