lunes, abril 07, 2014

¿Dinero de la CIA para Juan Rulfo?

Entrevisté para Confabulario al historiador Patrick Iber, sobre el supuesto financiamiento de la CIA al Centro Mexicano de Escritores y el apoyo que habría recibido Juan Rulfo: aquí

sábado, abril 05, 2014

CCXX

Ese es el problema: querer comprenderlo, querer explicarlo todo. Lo que está ahí desde siempre no es la razón. Son los sentidos. ¿Y si ese es el doloroso destino del pensamiento, su tarea final: explicar los términos de su derrota ante el predominio evolutivo de las vísceras?

viernes, abril 04, 2014

CCXIX

El demasiado ruido sólo existe para quien, más que oídos muy abiertos, tiene demasiada impaciencia por ser escuchado.

domingo, marzo 23, 2014

El caso Colosio

¿Por qué no se ha publicado la gran novela sobre la muerte de Luis Donaldo Colosio? Ahora que se cumplen 20 años del asesinato del candidato presidencial del PRI para la elección federal de 1994, escribí este ensayo: "El día que mataron a Colosio no pasó nada", para el suplemento Confabulario de El Universal.

domingo, marzo 16, 2014

Los padres, los hijos, las parejas

Hoy se publica en el suplemento Confabulario, del periódico El Universal, un ensayo mío sobre las relaciones con los padres, los hijos y las parejas en la ficción de la escritora canadiense Alice Munro: pásele por aquí.

domingo, marzo 02, 2014

No debes olvidar quién eres

El suplemento Confabulario, en su edición de hoy, está dedicado a revisar algunos aspectos del funcionamiento del Fonca, a sus 25 años. En la sección de crítica de artes, se publica mi comentario «No debes olvidar quién eres», sobre la película Lore, de Cate Shortland.

sábado, marzo 01, 2014

¿Cuáles son las grandes novelas mexicanas del siglo XXI?

Mañana domingo termina el ciclo Los Críticos Recomiendan, de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la ciudad de México con la mesa ¿Cuáles son las grandes novelas mexicanas del siglo XXI? Participarán Alejandro de la Garza, Guillermo Núñez Jáuregui y Oswaldo Zavala. La mesa será en el Salón El Caballito, a las 16.00 horas.

viernes, febrero 28, 2014

Los críticos recomiendan poesía y teatro para niños

La cuarta mesa del ciclo Los Críticos Recomiendan, de la Feria del Libro de Minería, será mañana sábado, a las 7 pm, en el Auditorio Seis, y tendrá la participación de Amaranta Leyva, Eleonora Luna y Luis Téllez. 

Hablarán de César López Cuadras

Mañana, a la 1 pm, en el Auditorio Cinco de la Feria del Libro de Minería, habrá una mesa de comentarios sobre la obra narrativa del escritor César López Cuadras, quien falleció en abril pasado. Participarán Eduardo Antonio Parra, Oswaldo Zavala y Francisco Alcaraz. 

miércoles, febrero 26, 2014

Los críticos recomiendan literatura juvenil

El ciclo Los Críticos Recomiendan de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la ciudad de México, continúa este viernes 28, a las 5 pm, con la mesa dedicada a literatura juvenil, en la que participarán Gabriela Damián, Juana Inés Dehesa y Verónica Murguía. Esto será en el Auditorio Seis.

lunes, febrero 24, 2014

Sobre la obra de Cantú Toscano

La Revista de la Universidad de México, en su número de febrero, incluye mi texto crítico «Ahorita sólo nos queda equivocarnos», sobre la dramaturgia de Mario Cantú Toscano.

domingo, febrero 23, 2014

¿Hay algo que esté fuera de la vida?

Esther Seligson falleció hace cuatro años, el 8 de febrero de 2010. Escribí un ensayo sobre dos de sus relatos, y sobre lo que de ellos se desprende, para el suplemento Confabulario.

sábado, febrero 22, 2014

¿Cuáles son los grandes poemarios mexicanos del siglo XXI?


El gustado ciclo Los Críticos Recomiendan continuará mañana domingo en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la ciudad de México, a las 4 de la tarde en el Salón Manuel Tolsá. La segunda sesión se titula: ¿Cuáles son los grandes poemarios mexicanos del siglo XXI? Paticiparán Juan Domingo Argüelles, Armando González Torres y Mijail Lamas. 

viernes, febrero 21, 2014

Los críticos recomiendan literatura infantil

Hoy empieza el ciclo Los Críticos Recomiendan, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería de la ciudad de México. La primera mesa es sobre literatura infantil. Participan Perla Holguín, Eduardo Huchín Sosa y Glafira Rocha. Esto será en el Salón de Firmas, a las 6 pm.

domingo, febrero 16, 2014

La cruzada Tsvietáieva

Y, ya que estamos tan rusófilos, también entrevisté a la traductora mexicana Selma Ancira sobre su trabajo vertiendo al español la prosa de Marina Tsvietáieva, Marina la grande: La cruzada Tsvietáieva.

La ideología y las pasiones

Publiqué hoy en el suplemento Confabulario un breve ensayo sobre las dos novelas mayores del gran escritor ruso Andréi Platónov: La ideología y las pasiones.

lunes, febrero 10, 2014

No expliques los sueños

Publiqué ayer en el suplemento Confabulario mi reporte crítico de varias películas nórdicas que vi en el pasado Festival Internacional de Cine de Gotemburgo: aquí.

viernes, febrero 07, 2014

Los críticos recomiendan en Minería

Ya está por empezar la más antigua feria del libro en el país, la del Palacio de Minería, en la ciudad de México, y el gustado ciclo de consultorios literarios Los críticos recomiendan incluye este año cinco mesas con quince críticos y escritores.



domingo, enero 26, 2014

La paternidad que vino del bosque

Escribí un ensayo sobre la obra de Kenzaburo Oé, en especial sobre su tratamiento del tema de la paternidad a través de la narrativa autobiográfica en M/T y la historia de las maravillas del bosque. Se publicó hoy en el suplemento preferido de América: Confabulario.

domingo, enero 19, 2014

Dos

Entrevisté a Enrique Serna a propósito de su nuevo libro de ensayo, Genealogía de la soberbia intelectual: ir a este enlace.
También para Confabulario escribí un comentario de la película La esposa prometida, dirigida por Rama Burshtein: aquí.

viernes, enero 17, 2014

Ahora todo tiene sentido

Publiqué el domingo pasado un comentario sobre la película De tal padre tal hijo, dirigida por Hirokazu Koreeda: aquí.

jueves, diciembre 26, 2013

STC

"...it is peculiar to original genius to become less and less striking, in proportion to its success in improving the taste and judgment of its contemporaries..."
Samuel Taylor Coleridge, Biographia literaria

martes, noviembre 12, 2013

NGD

Las perfecciones de quien amamos no son ficciones del amor. Amar es, al contrario, el privilegio de advertir una perfección invisible a otros ojos.
Nicolás Gómez Dávila


miércoles, octubre 16, 2013

Una entrevista

Pongo aquí el enlace a una entrevista que hace tiempo me hizo el poeta Jesús Ramón Ibarra.

lunes, julio 22, 2013

Adriana González Mateos disertará sobre la obra de Seligson

Este miércoles 24, a las 7 pm, en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, en la ciudad de México, la escritora Adriana González Mateos dará una charla sobre la obra literaria de Esther Seligson, en el ciclo Una Habitación Propia organizado por la Dirección de Literatura del INBA.

domingo, julio 21, 2013

El país de los tres lectores

El suplemento Confabulario, del periódico El Universal, publica hoy mi artículo de crítica de la vida cultural "El país de los tres lectores", sobre las fallas que detecto en la promoción de la lectura literaria realizada por las instituciones culturales del país.

jueves, julio 11, 2013

martes, junio 25, 2013

El arte crítico de Esther Seligson

Irad Nieto ha publicado un texto crítico sobre el libro Escritos a máquina. Ensayos y reflexiones, de Esther Seligson (Dirección de Literatura de la UNAM). El enlace, aquí.

martes, junio 11, 2013

¿Habrá suficientes críticos en Zimbabwe?

El domingo pasado se publicó, en el suplemento Confabulario del periódico El Universal, mi artículo de crítica de la vida cultural titulado «¿Habrá suficientes críticos en Zimbabwe?», sobre las polémicas que rodean el sistema de mecenazgo estatal a la literatura en México, y una propuesta concreta para dar mayor peso y validez a las decisiones que toman los jurados en las convocatorias de becas.

martes, junio 04, 2013

En Puebla

Estaré en Puebla, Puebla, el viernes 21 y sábado 22 próximos, a impartir un taller sui géneris: la crítica literaria como herramienta de lectura. Esto será en la Profética Casa de Lectura, por las tardes. Más información, aquí.

viernes, mayo 31, 2013

CCXVIII

«No tenerle miedo a las palabras» no significa solapar su uso torpe, irreflexivo o carente de sustancia.

miércoles, mayo 29, 2013

Un fragmento

Creo necesario insistir en un principio ético de la escritura. Anota un personaje de Enrique Vila-Matas: «La literatura, por mucho que nos apasione negarla, permite rescatar del olvido todo eso sobre lo que la mirada contemporánea, cada día más inmoral, pretende deslizarse con la más absoluta indiferencia». Durante un buen rato se ha visto con desprecio la noción del compromiso moral. Claro: la discusión del compromiso ideológico está superada. Pero esa derrota merecida de los defensores de Stalin y Fidel Castro no puede volverse ardid para el cinismo. La sinrazón existe, el escritor vive en el mundo, el lenguaje es un hecho social: la literatura puede hacer confluir la exactitud de esas tres realidades y dar a luz obras críticas y disolventes de toda preconcepción en quien las lea. Gombrowicz en su Diario: «nosotros, el arte, somos la realidad. El arte es un hecho y no un comentario añadido al hecho».
Hablo de una postura ética y expresable, así, por la letra artística. Asumo, primero que nada, que el cliché wildeano de: «Literatura sólo hay mala o buena» esconde una imprecisión peligrosa y, para nuestro tiempo, ya desvergonzada: la mala literatura no es para estos efectos ni siquiera literatura-a-secas, y la imbricación del compromiso moral con la palabra literaria ha tenido exponentes que no pueden soslayarse: el primero es Cervantes, uno muy próximo J.M. Coetzee. El compromiso moral no debe tampoco entenderse como una apología edulcorada de los credos contemporáneos de la corrección política o, como diría Rafael Sánchez Ferlosio: de lo socialmente correcto. Juan Goytisolo expresa en una página de En los reinos de taifa: «Dar forma narrativa o poética a las ideas comunes de la época —libertad, justicia, progreso, igualdad de razas y sexos, etc.— carece de interés artístico si el autor, al hacerlo, no les tiende simultáneamente una trampa, no las ceba con pólvora o dinamita: todas las ideas, aun las más respetables, son moneda de dos caras y el escritor que no lo advierte en vez de actuar en la realidad opera en su fotografía». El compromiso moral es un compromiso con la época y sus incertidumbres, no con sus dogmas.
Pienso así que, en aras de una experimentación obligada, no podemos desentendernos del narrar porque en el narrar se cifra la expresión posible de los conflictos de la Condición Humana. Sé que estas dos palabras despiertan sospechas ante lo grandilocuentes que suenan y lo mucho que se han utilizado para no decir nada. Pero quien escribe como respuesta a una necesidad de las vísceras —y no sólo porque puede hacerlo, porque tiene oficio, dinero, internet y un cuarto propio—, quien conoce el examen quisquilloso de un mundo interior —conflictos de la herencia y la sangre, la vivencia de la furia y el desencanto, autobiografías mentales de raigambre en la perplejidad— sabe de qué se habla al decir Condición Humana.
Explico: hay dilemas morales que hoy, como ayer, son expresables por la concernida mirada del narrador. La sensibilidad ha venido mutando, sin dejar de ser fiel a su vertedero de contradicciones, a como se han transformado las relaciones sociales y las estructuras políticas. Los nuevos roles familiares y de género, la migración, los fundamentalismos y el laicismo nihilista, los modos vigentes de la violencia, el fracaso de las democracias y la relatividad ética del mercado, entre otros, dan pie, sin ánimo miserabilista ni cronístico, a la consideración de facetas propias de la condición humana —el desarraigo, la alienación, el coraje, el remordimiento, la impotencia, el miedo— y que sugieren una tentación inquietada para la verdad novelesca. ¿De cuándo acá la narrativa tiene que dejar de ser, si lo ha venido siendo desde Cervantes, dicción de una individualidad en conflicto con su tiempo? Esas realidades no son exteriores al escritor: las comparte en tanto perfiles de un aquí y un ahora que una sensibilidad imantada no puede sino compartir. Y lo humano, por supuesto, no es un lastre para el narrador. Es su veta. Hablo de la narrativa como La Saga de Adentro.
[...] La apuesta, el riesgo, la ambición consiste en cambiar el mundo, cambiando a través de la escritura la idea que el lector tiene del mundo.

Geney Beltrán Félix, de «No narrarás», en El sueño no es un refugio sino un arma, 2009.

Hay una mentira

La mentira —ingenua, cínica o pesimista— es que escribir no sirve para nada. Voltaire decía que con sus libros un escritor no logrará ni cambiar siquiera las costumbres de su vecino: hoy podría argumentarse que a pesar de milenios de gran literatura, la humanidad sigue conociendo la guerra, la pobreza y la injusticia. Entonces, ¿callar? No, ante la falla del mundo el silencio no será jamás la opción. No hay manera de afirmar que escribir no cambia el mundo sino hasta después de haber escrito, y quizá ni siquiera entonces: quizá nunca. ¿Acaso no han sido nada en la lucha por la igualdad de los derechos de la mujer los textos literarios de Virginia Woolf, Hannah Arendt, Simone De Beauvoir, sor Juana...? La literatura, afirma Gottfried Benn, «no mejora las cosas, pero hace de lo que sea algo más decisivo: las modifica... Su acción se ejercita sobre los genes, sobre la masa hereditaria, sobre la sustancia —un largo camino interior». ¿Cómo estar seguros de que no incidieron en la mentalidad de por lo menos algunos pocos de sus contemporáneos y no han importado en el devenir de las sociedades humanas los libros —no hablo de la actividad política ni de los pronunciamientos explícitos— de Voltaire, Dickens, Erasmo, de Cervantes, Balzac, Goethe, Dostoievski, Shakespeare, Lord Byron, Tolstói... tantos más? «Creer en los libros como medios de acción o no creer es ante todo eso: creer o no creer», escribe Gabriel Zaid. Pues bien: la elección del escritor novato es creer. Porque, como escribió el peruano Emilio Adolfo Westphalen: «El sueño no es un refugio sino un arma».
Tan sencillo como recordar que la invención de la escritura hizo nacer la Historia: para bien y para mal, tarde o temprano, escribir trastoca el mundo.

Geney Beltrán Félix, «La doble raíz» (2007), en El sueño no es un refugio sino un arma, 2009.

El país asfixiante

Lo que ya habían intuido literariamente Tario y Rulfo resultó la experiencia real para las generaciones nacidas a partir de finales de la década de 1960, que heredaron la nada de un país pesadillesco y terrible, con los problemas asediantes del fin del siglo: la explosión demográfica, la falta de democracia, la corrupción, la discriminación, la pobreza y la desigualdad, la violación a los derechos humanos, el crimen y la impunidad. Se trataba de un país multitudinario y asfixiante, corrompido hasta en sus actos más nimios por una casta —política, empresarial, delincuencial— y por una colectividad trepadora, injusta y cínica, una tierra y un futuro propiedad de unos pocos, un mundo sin más oportunidades para la mayoría que irse de mojados al patio vecino o ser empleados de Elektra, Wal-Mart o McDonald’s, ciudades donde tantas mujeres son violadas y asesinadas, los niños secuestrados por las redes de pornografía, prostitución y tráfico de órganos y los viejos abandonados a la indiferencia, el maltrato y la miseria a través de jubilaciones vergonzosas.
Ahora sí, por fin y sin folclorismos: un país donde la vida no vale nada.
Sólo queda esperar, si no el desmembramiento geográfico, sí la degradación social incesante.

Geney Beltrán Félix, «Historias para un país inexistente» (2004), en El sueño no es un refugio sino un arma, 2009.

lunes, mayo 27, 2013

Un viejo incidente con Heriberto Yépez

Creo recordar que el escritor Heriberto Yépez ha defendido más de una vez la libertad que dan las redes sociales para ejercer la crítica literaria. Excepto, al parecer, cuando la crítica se ejerce sobre su escritura: entonces lo toma muy mal.
A partir de un comentario en Twitter que intercambié con el escritor Rogelio Guedea, el viernes pasado, Yépez y yo empezamos una discusión. Mis argumentos se referían a sus columnas semanales en el suplemento Laberinto del periódico Milenio. Él nunca dio una respuesta concreta, ni una explicación precisa a mis cuestionamientos. Hoy, luego de no internetear el fin de semana, he visto que Yépez borró todas sus intervenciones en esa discusión.
Lo comenté así hoy en un tuit. Y volvimos a discutir.
Como no pudo defender sus columnas de mis críticas, Yépez decidió hoy desacreditarme en mi persona, resucitando un viejo incidente.
Cuando yo era editor de literatura del FCE, hace ya casi una década, tomé la iniciativa, que gradualmente habían tomado editores anteriores, de invitar a escritores jóvenes a presentar manuscritos. Como no era dictaminador, ni integrante del Comité Editorial, yo no tenía manera de incidir en la decisión de publicar tal o cual libro. Las tareas estrictamente editoriales de ese puesto son muy numerosas, de índole técnico. Pero yo sí creía posible abrir la puerta para que más manuscritos de autores más jóvenes llegaran: tenía la impresión de que el medio literario de los nuevos veía al FCE como una editorial donde publicaban sólo autores muertos o con una muy larga trayectoria. (Eso mismo he hecho en otros espacios donde en algún momento he cumplido funciones editoriales, como el Fondo Tierra Adentro o Ediciones B.)
Había sabido de Heriberto Yépez por una reseña de Christopher Domínguez, y posteriormente me encontré textos suyos. Como hice con muchos otros escritores jóvenes, incluso con algunos de quienes no había leído nada, a él (a quien no conocía y no conozco aún en persona) también le invité a enviar un manuscrito. No había en ningún aspecto el menor compromiso de publicarlo: era, sólo, que el libro en cuestión se incorporara al proceso de selección.
Sucedió que por esos mismos días recibí un ejemplar de la revista Textos, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, dirigida por Enrique Martínez y editada por Francisco Alcaraz. Venía ahí un ensayo de Yépez titulado "Muerte crítica de la poesía en México" o algo parecido (no tengo el número a la mano). Lo leí. Fue decepcionante.
Uno de los errores de Yépez, considero, es buscar la desacreditación moral de la persona del escritor para así desacreditar los valores estrictamente literarios de sus textos. Acaso esté equivocado yo en defender la postura de que lo que nos congrega en el espacio literario es que escribimos y publicamos libros, y que sólo por ellos hemos de ser juzgados; en todo caso, a diferencia de Yépez, no considero tener la verdad última de las cosas. Pero respeto los argumentos, aunque lleguen a conclusiones con las que discrepe. Ese texto de Yépez no tenía, a mi parecer, argumentos sólidos; por decir lo menos, era arbitrario. Por decir lo más: me pareció pésimo.
Sin embargo, no tenía la confianza con Yépez para decirle abiertamente que sus argumentos sobre Paz los veía sin sustento. Le propuse que en el libro que presentara se abstuviera de anexar ensayos sobre Paz, autor de la casa. No le dije que era en realidad porque sabía yo muy bien que un dictaminador serio y exigente entregaría una opinión negativa sobre un libro con textos como "Muerte crítica". Y, sin esa opinión positiva, el libro se habría de rechazar.
Aunque ahora, que no ha tenido forma de responder a mis cuestionamientos a las fallas de sus columnas en Laberinto, acusa ese incidente como un acto de "censura", Yépez se equivoca. Esa fue una recomendación. Él en cambio está acostumbrado a no aceptar recomendaciones ni a respetar el criterio de los editores, y a considerar cualquier señalamiento que un editor le haga sobre un texto, como censura. Así hizo hace pocos años con la editora de la revista Tierra Adentro. Está equivocado. Como también está equivocado, según pienso, al rebajar la crítica literaria a la descalificación moral. Y en esas trampas que su ceguera ante sus fallas le está poniendo a su inteligencia, acaso perderemos lo que a la literatura mexicana del futuro le podría haber dado su inteligencia.

Una de narcos

El suplemento Confabulario, del periódico El Universal, ha iniciado su segunda época ayer domingo. En sus páginas incluye mi breve texto crítico «Una de narcos», sobre la novela Cuatro muertos por capítulo de César López Cuadras.

lunes, abril 29, 2013

La aglomeración del azar

Se acaba de publicar mi texto crítico «La aglomeración del azar», sobre el libro misceláneo Tela de sevoya, de Myriam Moscona, en la revista virtual La Estantería. Esta obra recibió en marzo pasado el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores.

martes, abril 23, 2013

El escritor-metido-a-crítico viaja a Puebla a hablar sobre la crítica literaria

Los críticos literarios en México parece que tenemos más oportunidades de disertar aquí y allá sobre los problemas de la crítica literaria, antes que publicaciones en las cuales ejercerla de manera constante, sin vetos ni venganzas, y con un pago justo. Así, me han invitado a la UPAEP a dar una conferencia sobre El lugar de la crítica literaria, hoy, para inaugurar las V Jornadas de Lengua y Pensamiento Crítico, organizadas por su Departamento de Artes y Humanidades. He aceptado con sumo gusto porque se trata de una oportunidad de dialogar con los estudiantes, lo que siempre refresca a ancianos demodés como yo. Esto será el jueves 25, a las 16 horas, en la Sala del Museo UPAEP, en Puebla.

jueves, marzo 21, 2013

Sobre Francisco Cervantes

La revista virtual de crítica La Estantería recupera mi ensayo «Poeta del presente», sobre la escritura lusófila del poeta mexicano Francisco Cervantes. El texto se publicó originalmente en el número 134, de junio-julio de 2005, de la revista Tierra Adentro.

miércoles, marzo 20, 2013

Pasiones y obsesiones


Acaba de publicarse el libro Pasiones y obsesiones. Secretos del oficio de escribir, compilado por Sandra Lorenzano para el Fondo de Cultura Económica, en coedición con la Universidad del Claustro de Sor Juana. El libro incluye mi texto narrativo «Esteban no tenía hermanos».

CCXVII

Es un error poner a un tigre a llevar un costal en la espalda. A menos, claro, que se le desee enseñar una cosa: que el sentido de su vida no está en llevar un costal en la espalda.

lunes, marzo 18, 2013

Yo también hablo de Pitol

Hace rato no leo nada de Sergio Pitol, pero voy viendo que hoy es su cumpleaños, y por eso recupero un viejo ensayo que escribí para la revista Nexos hace unos cinco años: «Saga del héroe nervioso». Pase por aquí.

jueves, febrero 28, 2013

Presentación

Este viernes, a las 7 pm, participaré, al lado de Eduardo Antonio Parra y Elizabeth Moreno, en la presentación de la antología Siete caminos de sangre. Narradores contemporáneos de Sinaloa (en la que se incluyen dos relatos míos). Esto será en el Salón Manuel Tolsá, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en la ciudad de México.

miércoles, febrero 20, 2013

¿Qué me recomiendas leer? Los críticos responden


La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería de la UNAM incluirá en su edición de este año un ciclo de tres mesas redondas titulado ¿Qué me recomiendas leer? Los críticos responden. El objetivo es que los asistentes a la Feria aprovechen la oportunidad durante estas sesiones de escuchar y conversar con especialistas de la disciplina literaria. Los críticos se dedicarán a disertar sobre tres libros a su parecer fundamentales de la narrativa mexicana contemporánea, de modo tal que, si las recomendaciones resultan interesantes y convincentes para los escuchas, ahí mismo en la Feria éstos puedan tomar una decisión de compra más razonada. Yo moderaré las tres mesas. 

El programa es el siguiente:

Domingo 24 de febrero de 16:00 a 17:45 hrs. Salón El Caballito
Mesa 1. Narrativa de autores mexicanos nacidos en la década de 1950.
Con Christopher Domínguez Michael, Armando González Torres y Alejandro Badillo.

Viernes 1° de marzo de 17:00 a 18:45 hrs. Salón El Caballito
Mesa 2. Narrativa de autores mexicanos nacidos en la década de 1960.
Con Fabienne Bradu, Alfonso Nava y Eduardo Huchín Sosa.

Sábado 2 de marzo de 14:00 a 15:45 hrs. Salón El Caballito
Mesa 3. Narrativa de autores mexicanos nacidos en la década de 1970.
Con Sergio González Rodríguez, Alejandro de la Garza y Gabriela Valenzuela Navarrete.

Viernes en Minería

Este viernes 22, a las 4 de la tarde, participaré junto a Alejandro García Abreu en una lectura de ensayos literarios, dentro de un ciclo de presentaciones organizado por la Fundación para las Letras Mexicanas para la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, de la UNAM, en Tacuba 5, Centro Histórico, en la ciudad de México. Esto será en el Salón Filomeno Mata del recinto.

lunes, febrero 11, 2013

Tierras de nadie

El Fondo Editorial Tierra Adentro ha publicado recientemente el volumen Tierras de nadie. El norte en la narrativa mexicana contemporánea, con introducción y compilación de Viviane Mahieux y Oswaldo Zavala. El tomo recupera mi texto «El fabulador en octosílabos o el corridista culto. La prosa rítmica de Daniel Sada», un análisis estilístico de lo que advierte el subtítulo, y que fue publicado originalmente en la Revista de Literaturas Populares, dirigida por Margit Frenk, en 2003.

miércoles, febrero 06, 2013

CCXVI

No viviremos para siempre. Hay tantas cosas que no podemos cambiar. Por eso, elijamos bien qué leer: que sea lo superior, lo más poderoso, lo que transforma, expande y sobrepasa a la vida.

lunes, enero 21, 2013

CCXV

Hay un tiempo para dar el beneficio de la duda, y otro tiempo para sufrir los perjuicios por haber dado el beneficio de la duda.

viernes, diciembre 28, 2012

En la radio, hoy

A loas 3 de la tarde, hora del centro de México, participaré, junto a Armando González Torres, en el programa La Feria Carrusel de Libros, conducido por Fernando Fernández, y que se transmite por Radio México Internacional. Hablaremos sobre algunas de las novedades literarias más interesantes del 2012.

miércoles, diciembre 19, 2012

domingo, diciembre 02, 2012

Así de fácil

Paco Calderón, cartonista del periódico Reforma, concluye sobre las víctimas de la guerra del sexenio calderonista: «¿Miles de muertos? Sí, todos víctimas de sus víctimas. No de quien persiguió a éstos». Paco Calderón, para defender al por fin ex presidente Felipe Calderón, decide pasar por encima de numerosos testimonios de abusos cometidos por las fuerzas del ejército federal, que incluyeron en varios casos asesinatos cometidos por soldados. En este enlace se encuentra el cartón de referencia.


jueves, noviembre 22, 2012

En Querétaro

Estaré mañana viernes, a la 1.00 pm, dando una charla sobre la escritura de ficción en nuestros días, en el auditorio de la Facultad de Lenguas y Letras de la Universidad Autónoma de Querétaro, en Querétaro. 

lunes, noviembre 19, 2012

Discutir en Greensboro

El viernes pasado participé, junto con los escritores Antonio Moreno Montero y Felipe Troncoso, en una interesantísima y polémica mesa de discusión sobre la situación actual del libro literario y la industria editorial en Latinoamérica. Esto fue en la Gleenwood Coffee and Bookshop, en Greensboro, Carolina del Norte, a las 5 pm. Los organizadores fueron Verónica Grossi y Alan Brilliant, quienes también tomaron parte en la discusión, aunque estaban sentados del lado del público.

Antonio, elgeney y Felipe

Antonio, Verónica, elgeney y Felipe; Al (sentado)

miércoles, noviembre 14, 2012

jueves, noviembre 08, 2012

La tercera generación de estadounidenses nacidos en México

Estaré la próxima semana en Wilson, Carolina del Norte, invitado por Barton College para dar una conferencia titulada La tercera generación de estadounidenses nacidos en México, sobre la presencia de la cultura de Estados Unidos en cierta franja de la narrativa de ficción mexicana reciente. Esto será el miércoles 14, a las 7.30 pm, en el Sam and Marjorie Ragan Writing Center de Barton College. Pronto iré mencionando aquí otras actividades que tengo programadas en este viaje.

sábado, noviembre 03, 2012

CCXIII

Algún día entenderé qué sentido tienen los desequilibrios entre la compasión y el placer, y entonces alcanzaré, si no la paz del espíritu, por lo menos sí la resignación.

CCXII

Quien de veras ama entrega su ego. ¿Cómo lograr eso si no se está enfermo de nirvana o de indignidad?

jueves, octubre 25, 2012

La Palanca, 22

Una nota rápida para anunciar que ya salió el número 22 de la revista La Palanca, que dirigen Pablo Mayans y Diego José. Sigue este enlace y podrás bajar y leer su contenido.

miércoles, octubre 24, 2012

CCXI

¿Qué valentía puede haber en destruir lo ajeno si no se le hace, antes, cosa propia?

martes, octubre 23, 2012

CCX

No lo supe antes, pero en cada lugar en que hacíamos el amor tu cuerpo me iba entregando como rehén a su fantasma. Y ahora tú que no quieres rescatarlo...

lunes, octubre 22, 2012

Habrá polémica...

Políticas culturales en México
Mesa de discusión sobre las becas, los premios, las ediciones y, en general, la promoción de la literatura en las instituciones del Estado
 
Participan:
María Rivera
Luigi Amara
Eduardo Huchín Sosa
Geney Beltrán Félix

¿Dónde? En la Casa Refugio Citlaltépetl (Citlaltépetl 25, entre Amsterdam y Campeche, Col. Hipódromo Condesa, México, D.F.)
¿Cuándo? Este miércoles 24 de octubre de 2012, a las 19:00 horas

sábado, octubre 20, 2012

CCIX

Cuando el oportunista se pronuncia a favor de algo con lo que estamos de acuerdo, esa enfermedad de la lengua que lo aqueja, llamada demagogia, emite un hedor, perceptible por los oídos, que lo contradice.

viernes, octubre 19, 2012

CCVIII

Hay quienes, a falta de adversarios reales y de peso, lastiman tanto su propio ego hasta que lo convierten en un enemigo tenaz y rencoroso.

jueves, octubre 18, 2012

CCVII

El odio es un movimiento del alma que, exiliada del amor, aspira a la indiferencia. Su más feroz aduana es el rencor.

miércoles, octubre 17, 2012

Contra la aniquilación

La revista Letras Libres, en su número de octubre, incluye mi texto crítico «Contra la aniquilación», sobre la novela La luz difícil del escritor colombiano Tomás González (Alfaguara). 



martes, octubre 16, 2012

viernes, octubre 12, 2012

CCV

El éxito es una cumbre diáfana. El fracaso no hay manera de saber cuándo ha tocado por fin fondo.

jueves, octubre 11, 2012

CCIV

Tienes derecho a destruirte. ¿Por qué dejarle ese privilegio a los demás? Hasta el más samaritano bien que sabría fortalecerse con la energía que libere tu cuerpo durante su exterminio.

miércoles, octubre 10, 2012

Eduardo Antonio Parra comenta dos relatos


La antología Siete caminos de sangre. Narradores contemporáneos de Sinaloa, de la que hablé aquí hace algunas semanas, incluye dos relatos de mi libro Habla de lo que sabes. El autor del prólogo es un narrador a cuya obra le tengo un enorme respeto, Eduardo Antonio Parra, y él comenta en un párrafo lo siguiente:
 En «Ese mundo de extraños» nos encontramos en cierta unidad habitacional donde la vida cotidiana se pronto se ve expuesta a los avatares de la fantasía y el absurdo, provocando en el lector ese extrañamiento tan caro a la narrativa que lo impulsa a seguir el texto hasta el final. Experimental más en el tema y su sentido que en la forma, el autor se perfila como un narrador experto en insuflar, en quien lo lee, la incertidumbre que preside el tiempo que vivimos, donde todo puede ocurrir y nuestras reacciones quizá sean tan engañosas, tan ajenas, como los estímulos que nos proporciona la realidad. Ese mismo tenor se advierte en «Perdonados por quién», historia en la que la incertidumbre se acentúa en el ambiente caótico que reina en la urbe tras un fuerte temblor. En medio de la destrucción, los personajes no atinan sino a dudar, y las dudas son tan fuertes que trastocan el lenguaje mismo hasta llegar a anularlo. Dos relatos que plasman la opresión a que nos someten los tiempos actuales y nuestra incapacidad para comprenderlos que deviene frustración y tristeza.”

CCIII

No es que hayamos perdido el arquetipo universal de la belleza, sino que nuestra visión está nublada mientras no se purgue —a través de un arte de expiación que desde la raíz destruya, al producirlo, a quien lo produce— el castigo ecuménico por un siglo de genocidios. El XXI ha de entender cómo la belleza universal es incompatible con la culpa colectiva.

martes, octubre 09, 2012

CCII

Invisible máscara del cuerpo, la piel todo recibe, nada olvida, todo calla. De hablarlo, estallaríamos dejando ver un vacío lleno de rencor.

miércoles, octubre 03, 2012

CCI

Si tu prosa es imprecisa, monocorde y carente de facultades perceptivas, de nada importa si eres narrador-de-imaginación o novelista-sobre-la-realidad. El mérito no se halla en fantasear o cronicar: la potencia de la diégesis narrativa viene del lenguaje y no del asunto.

lunes, octubre 01, 2012

Yletrados


La revista electrónica Yletrados, editada por jóvenes escritores de Xalapa, Veracruz, recupera en su número 6 mi relato «La celda en la Ciudad». Aquí el enlace de la publicación.

domingo, septiembre 30, 2012

CC

Se ha de creer de nueva cuenta en el amor si y sólo si se ha pasado por una lobotomía del corazón, de la memoria, de la piel, de los ojos, de la lengua... y sobre todo del orgullo.

sábado, septiembre 29, 2012

CXCIX

El amor no muere, claro que no; sólo se queda ahí pudriéndose, sin más fuego, en la soledad de las vísceras.

jueves, septiembre 27, 2012

«El soplo sucio de la belleza» en Sólo cuento


Sólo cuento, la antología de narrativa breve que desde hace cuatro años viene publicando la UNAM a través de su Dirección de Literatura, incluye en su tomo IV, de este 2012, el relato «El soplo sucio de la belleza», de Nadia Villafuerte. En el índice aparecen también textos de Luis Rafael Sánchez, Alberto Barrera Tyszka, Mario González Suárez, José Agustín, Carlos María Domínguez, Leonardo Padura, Cristina Fernández Cubas, Evelio Rosero, Patricia Laurent Kullick, José Emilio Pacheco, Vicente Luis Mora, Elena Poniatowska, Agustín Monsreal, Héctor de Mauleón, Francisco Hinojosa y varios más. La selección fue realizada por Eduardo Antonio Parra y el prólogo es de David Toscana, dos verdaderos pesos pesados de la ficción literaria de hoy.

jueves, septiembre 20, 2012

En Aguascalientes

Dejo aquí una nota apresurada para consignar que este domingo 23, a las 5:00 pm, participaré, junto a Eduardo Huchín Sosa y Arturo Villalobos, en una mesa de discusión sobre la obra de Carlos Fuentes, un autor mexicano bastante poco leído, en la 44 Feria del Libro de Aguascalientes, organizada por el Instituto Cultural de Aguascalientes. La actividad se llevará a cabo en el Foro Anita Brenner de la Casa de la Cultura.

lunes, septiembre 17, 2012

Profética, tienda en línea

La tienda en línea de Profética es una excelente opción para comprar libros por internet... como, por ejemplo, mi libro de cuentos Habla de lo que sabes... antes de que se agote: sigue este enlace.

domingo, septiembre 16, 2012

La promesa del caos

La revista Timonel, en su número 6, de agosto de 2012, publica el texto crítico "La promesa del caos", de Francisco Meza Sánchez, sobre mi novela Cartas ajenas.


La promesa del caos

Francisco Meza Sánchez

Geney Beltrán Félix es uno de los escritores jóvenes con mayor peso en la narrativa y la crítica literaria mexicana actual. Su mirada penetrante ante la literatura y la relación que ésta sostiene con la realidad lo han llevado convertirse en un crítico audaz y certero. El constante ejercicio de una inteligencia sensible y sin concesiones puede verificarse en su libro de ensayos El sueño no es un refugio sino una arma (2009), en el que se compendian años de lectura y de reflexión sobre la cultura impresa. A su vez, en su libro de relatos Habla de lo que sabes (2009), el autor muestra con una prosa ácida su talento como hacedor de historias. Ahora, con Cartas ajenas, entrega una novela que apuntala esa mirada cruda con la que acostumbra trabajar su obra y la realidad. Marioralio, el personaje principal,  es un individuo absolutamente gris, arrinconado en el mundo de la lentitud; se convierte en un secuestrador de epístolas, acto que será el inicio de una épica que lo hará transitar por la vida con una velocidad antes insospechada. Este personaje transformará no sólo su existencia, sino también la de quienes lo rodean. Las cartas, que en esta novela son los detonadores de la evolución compleja del personaje (Marioralio antes de ser un violador de correspondencias era un hombre enfermo de vacío, un ser que no podía sentir), son un elemento que Beltrán ya había trabajado con estremecedores resultados en “El cuerpo de Sicrano” texto con el que cierra su ya mencionado libro de cuentos.  En una entrevista donde se le cuestionó al autor el por qué tomar como eje narrativo un oficio que venía en desuso como la correspondencia postal y no el mundo de la red, del ciberespacio; respondió: “Ser deliberadamente pasatista provoca un extrañamiento en el lector: permite relatar el presente como si estuviera compuesto por hechos pretéritos y, al mismo tiempo, sugiere el desafío de que el pasado sigue vivo en eso que creemos lo más real”. Peculiarmente, Beata María que es el personaje femenino de mayor relevancia es una vidente, es decir, ciertos actos del futuro son trabajados dentro de la novela como hechos del pasado.  Marioralio obtendrá, a razón de vivir la existencia de los otros, la capacidad de conocer el futuro. En ese sentido, es verdaderamente interesante la manera en que Geney Beltrán va construyendo su arquetipo de héroe, un ser que es capaz de amputarse la mano derecha por sus ideales y que esa misma amputación, lo distinga de los demás hombres, digamos una suerte de Jacob después de su lucha contra el ángel. Es importante mencionar que al igual que el Caballero de la Mancha y Madame Bovary, Marioralio transforma y trastorna su mundo interior y exterior a partir de la lectura, en su caso, no es a través de novelas de caballería o amor, sino de cartas. En fin, la aventura del caudillo tiene su origen en las palabras que cuentan la historia de los otros.
  En esta obra es destacable la cantidad de relatos que se sobreponen al  momento en que Marioralio abandona su estado pasivo de voyerista y decide involucrarse en la vida de los verdaderos dueños de las cartas. Así, la gran aventura comienza por pequeñas cosas, en este caso concreto, abrir un sobre.  Por ejemplo, nuestro héroe, frase que se repite constantemente en la novela y que está construida con los ecos de la novelística del siglo XIX, inicia su aventura epistolar con una carta dirigida a Helena. Posteriormente llega hasta la dirección de esa mujer desconocida para descubrir que ha fallecido y que su amante sigue visitando su departamento. Entonces Marioralio decide tomar, en este caso no la vida sino la muerte de la mujer, y escribirle una carta a Omar (su amante) en nombre de ella. Finalmente, los resultados de tal profanación, cavar en el nombre de los muertos es como cavar en sus tumbas, tendrán consecuencias fatales en el amante.  Este relato que se encuentra dentro de otro relato, es decir, composición en abismo,  plantea subyacentemente que las criaturas de la imaginación son municiones que impactan lo real y lo pueden precipitar. Quizá, dicho planteamiento es la dirección de sentido con mayor peso en Cartas ajenas.
En uno de los últimos capítulos “El desencanto furioso”, Marioralio imagina: ”La Ciudad y su gente, toda ella atrapada en la guerra civil incruenta, inmersa en su existencia de capitulación y mezquindad, viejos y niños, hombres y mujeres que ya nada esperan, ya no vuelven la mirada hacia ningún lado que no sea el instante inmediato, ése que les exige ser esclavos obedientes de su hambre, su avaricia, su lujuria, que los lleva a esconderse a sí mismos la realidad de su penuria propia, su corrupción íntima, todos ellos sin futuro, sin dioses dentro de sí”. Este fragmento es una posición crítica ante la decadencia y agotamiento de las ideologías y las religiones en nuestra época; una radiografía frenética sobre una sociedad absolutamente depredadora e impúdica. En voz del personaje, el desencanto se nos presenta como la epidemia del siglo XXI, y donde la liturgia de la moral es el acto cotidiano de lavarnos las manos frente al mar de cadáveres y la veloz globalización de la injusticia. Así, Geney, con su personaje principal, pone el dedo en la llaga una época regida por el ponciopilatismo y el vasallaje.
Por otro lado, George Steiner señala  que la muerte de los dioses deja un inmenso vacío en los hombres, una nostalgia de absoluto.  En Cartas ajenas, la fabulación del porvenir es una necesidad, precisamente una forma de llenar los páramos después de los derrumbamientos de la fe. 
Estilísticamente, la prosa de Geney, como él mismo lo ha declarado, tiene muchas influencias que van desde Flaubert, Macedonio Fernández y Daniel Sada, por mencionar a algunos. Es destacable ver cómo nuestro autor trabaja la oralidad; incluso, quizá de esa palabra provenga el nombre de su personaje principal; su prosa se mueve entre los registros de un profundo monólogo interno, diálogos veloces y las reconstrucciones del habla cotidiana, es decir, Marioralio puede abandonar una reflexión  honda sobre la náusea de la existencia para mentarle la madre a Poza. Como lo advierten varios de sus críticos, la sintaxis de esta novela es compleja, incluso podríamos denominarle extraña, y le exige a su lector un grado de disciplina y concentración; sin embargo, el libro ofrecerá sus recompensas.  Se intuye que la búsqueda del extrañamiento en el discurso, como la adverbialización de adjetivos (por cierto uso común en el habla de la gente del campo y la sierra: siempremente) es reflejo de una búsqueda paralela en la historia. Es decir, que el lector por una turbación al lenguaje convencional se intrigue, se desconcierte y se detenga con mayor atención en lo que se está contando.
Geney arroja esta novela como un cartapacio; en él, lo lectores encontrarán un personaje cuyo conjunto de características y transformaciones durante su travesía lo destacan y lo hacen memorable. Un personaje catalizador de la violencia contenida de los avasallados. A la vez, la orfandad, las bajas pasiones, los crímenes de estirpe, y  otros tantos temas, estarán manteniendo la tensión dramática entre una revolución que no termina de explotar y la promesa, casi segura, del caos. 

sábado, septiembre 15, 2012

CXCVIII

En ese país acostumbraban lanzar su grito de libertad a medianoche; la luz del día la usaban para vender su democracia a cambio de una despensa.

miércoles, septiembre 12, 2012

La cultura, ¿para quién?


La revista Variopinto, en su número de septiembre, incluye un texto mío sobre la política cultural en México: formación de públicos, mecenazgos, educación artística.

CXCVII

Nada como ejercer la autobiografía bajo el disfraz del flamígero juicio a los defectos ajenos.

martes, septiembre 11, 2012

CXCVI

De repente, el escritor se ha vuelto un crítico de la vida cultural. Pérdida de tiempo. Para reformar, puritanamente, el medio literario, hay que reformar, purificando (es decir, deshumanizando), los temperamentos diversos de los seres humanos. Lo que importa son las obras, escritas para un futuro en que toda rencilla, todo rencor, toda discrepancia serán asunto de interés para fatigosos historiadores literarios. Lo demás tiene, cada vez más, el tufo del pontífice oportunista, demagógico e hipócrita.

lunes, septiembre 10, 2012

Museo de palentología


La revista Letras Libres de septiembre publica mi texto crítico "Museo de paleontología", sobre la novela Las afueras de Luis Jorge Boone (Ediciones Era/UNAM). 

CXCV

A como ganamos edad, la intolerancia de los jóvenes resulta menos encantadora y, en algunos casos, hasta repulsiva. Todo se reduce (pensamos, ahora que nos empeñamos en interpretar la derrota como experiencia), no a un encomiable afán de rebeldía sino a mera ignorancia.

sábado, septiembre 08, 2012

CXCIV

Como crítico, no recomiendes (mentirosamente) a tu lector un tipo de literatura mediocre que, como lector, no te agradaría que otro crítico (mentirosamente) te recomiende.

viernes, septiembre 07, 2012

CXCIII


Refuta cada frase que parezca, de tan sin fisuras, de tan correcta, un muro y no un camino. Desconfía de lo que por limpio y propio se vuelve una lápida sobre el cuerpo de la lengua. Rehuyendo de la frialdad y la muerte, llegará un día de manera natural la expresión "incorrecta", extraña hoy por híbrida: el puente entre el pasado de la lengua y su vocación de abridora de mañanas. Ahí apenas va empezando otra vez todo. Porque escribir-hoy significa intuir cómo la lengua quiere ser mañana.

CXCII


¿Escribir bien? No. Eso sería escribir como han escrito otros antes: una cosa masticada, algo reconocible o familiar pero ya sin jugo. “Escribir bien” es la ambición del epígono. Se trata de otra cosa: de escribir en contra de lo conocido, como si la lengua renegara de su historia y se exigiera volver a nombrar las cosas. Escribir antibién, escribir contra lo bien hechecito significa escribir-para-mañana: eso que ahora se revuelve contra las etiquetas pero que en el futuro será considerado, clásicamente, y vuelta a empezar, "escribir bien".

martes, septiembre 04, 2012

CXCI

Pobres racionalistas, comprendámoslos: su razón no les alcanza para entender que la sola razón no alcanza para entender.

lunes, septiembre 03, 2012

El realismo extrañado

La revista Tierra Adentro, en su número de agosto-septiembre, publica en las páginas 84 a 86 un texto crítico de Marina Porcelli sobre mi novela Cartas ajenas.

Incluyo aquí el texto de Porcelli:

Cartas ajenas es el cuarto libro de Geney Beltrán Félix (Culiacán, Sinaloa, 1976) y su primera novela. Antes, Beltrán Félix publicó los ensayos El biógrafo de su lector (2003), El sueño no es un refugio sino un arma (2009) y un libro de relatos. Señalo la bibliografía porque creo que, justamente, Cartas ajenas reelabora elementos de estos dos géneros. Los incorpora, los re-ubica. Dividida en dos partes y un epílogo, con una prosa concisa, violenta, casi impecable, articulada en capítulos breves como cuentos, la novela se sitúa en una populosa —y a veces, sórdida— ciudad latinoamericana, para narrar el recorrido de una serie de personajes que, deslindados en apariencia, se vinculan a partir de una ruptura en la cotidianidad. Me explico mejor: un hombre (Marioralio) regresa a su trabajo en la oficina de correos, ha perdido una mano, se ha ido de viaje. Ya se nos ha anticipado sobre su necesidad existencial de abrir cartas ajenas. Y esta especie de parquedad del personaje —desencantado, contenido, sobre todo eso, contenido— lo hará enredarse con las historias que lee. Buscará a las personas de los remitentes, se involucrará en las situaciones, e irá formando, de esta manera, su propia identidad. Este es el disparador de la trama. Que en un primer momento, entiendo, puede resultar un disparate. Sin embargo, precisamente a fuerza de estas coordenadas un tanto inverosímiles, la prosa va forjando un mundo donde lo real nunca es estable, donde lo real siempre se moviliza: se torna huidizo, se quiebra. Para decirlo de una vez: estos corrimientos que crean las palabras construyen a lo largo del relato una suerte de realismo extrañado. Que habilita el hecho de que los personajes puedan estar mintiendo, o estén locos, o que en la superficie tersa de su cotidianidad irrumpa, fatalmente, lo fantástico. De esta manera, todos los niveles operan en simultáneo dentro de la narración, la ahondan, la complejizan. En tanto la escritura (las cartas) van conformando el primer vínculo por el cual Marioralio se acerca a la vida de los otros: a un hombre que se suicida luego de la muerte de su amante; a unas gemelas desesperadas; a un viejo brutal que busca impiadosamente a su hijo. Cada personaje es también la propia historia del empleado de correos, él se cifra y se organiza de acuerdo a lo que sucede con los demás. Pero, en contrapunto, casi toda la novela es sostenida por la oralidad. Se apoya en diálogos y monólogos internos, habilita la duda, la ironía, el sarcasmo, mostrando así una dinámica verbal intensa y, por momentos, conmovedora. Por eso, haciendo pie en este entrecruzamiento de claves, creo que la conocidísima frase de Paul Eluard calza en Cartas ajenas: “Hay otros mundos pero están en este.” Lo fantástico, en este caso, se vuelve posible, realidad palpable, es uno de los modos de la interpretación. Este es el caso de las gemelas, cuya historia inquietante parece desarrollarse fuera de los límites de nuestro universo euclidiano. O el de la empleada de correos, quien dice imponer la muerte próxima a cualquiera que se enfrente a ella, con sólo mirar a los ojos. 
La segunda parte se articula como el envés de la parte anterior: es más discursiva, más ensayística, tiene una interioridad marcada, que resitúa al personaje principal en un protagonismo más nítido y enfático. Ahora, por fin, Marioralio habla. Claro que lo había hecho antes, pero, precisamente en este sector del libro, es la palabra de él la que va a desatarse con ferocidad: leemos, entonces, la historia de la pérdida de su mano y de su viaje; el enredo con los demás trabajadores en la oficina de correos, su desencanto furioso con la sociedad. Una perspectiva apocalíptica que exige cambio y renovación. Un monólogo esculpido dentro de una atmósfera brumosa, irreal, necesaria para hablar, justamente, de la realidad. Y aunque quizá la transición que va de la primera a la segunda parte exigía una gradualidad más marcada, un desarrollo más extenso, lo cierto es que en esta novela de Beltrán Félix la palabra siempre cuenta. Y me refiero a las acepciones posibles del término contar: la que remite a la narración clásica de un relato; y sobre todo, la que implica darle peso a las palabras, apreciarlas, proponer una mirada que busque movilizar la realidad del lector. Y esto último no es un rasgo menor. Para nada menor. Es una de las piedras madres por la cual se torna valioso este libro.

domingo, agosto 26, 2012

Apunte


El novelista es el único escritor que hoy podría aspirar a vivir de sus regalías. Esto en México raramente sucede. El mercado mexicano es reducido; las fórmulas reconocidas por los compradores de libros tienden a la banalidad y el entretenimiento. Ante esa perspectiva, muchos escritores desarrollan una extremada conciencia de lo literario, que los lleva a escribir con el prejuicio de buscar sólo la aprobación de sus pares (paso requerido para ser becario de las instituciones del estado), una vez que el diálogo inteligente con el lector común les parece imposible. El panorama puede ser entonces el de una literatura epigonal, repetitiva en sus heterodoxias, más atenta al gesto y el propósito que al resultado y la obra. De entre la multiplicidad de tendencias, la que en el futuro será predominante (no hay riesgo en hacer el fácil pronóstico) es la "novela de la violencia": una en la que los temas del periódico y la calle sean tratados con enfoque crítico y exploración lingüística. No descalifico de entrada la presencia de temas de la violenta actualidad mexicana como un recurso amarillista o mercantil; creo que de la "novela de la violencia" pueden salir un Pedro Páramo o una ¡Absalón, Absalón! El reto consiste en eludir la fórmula fácil que los editores comerciales esperan (lenguaje utilitario, suspenso machacón, estereotipos aquí y allá), y al mismo tiempo no enclaustrarse en búsquedas librescas de espesor teórico onanista. Hablo de quedar bien con dios y con el diablo: un mundo interior poderoso y una propuesta estética arriesgada: narrativa que dialogue no sólo con los demás escritores, sino que también se acerque, enriquezca y confronte a los lectores de a pie.

sábado, agosto 25, 2012

CXC

Para quien la culpa es una droga dura, la autoconmiseración llega a volvérsele un afrodisiaco.

jueves, agosto 23, 2012

miércoles, agosto 22, 2012

CLXXXVIII

Por supuesto que el amor no existe. El problema es que nadie se atreve a informárselo.

miércoles, agosto 15, 2012

CLXXXVI

No pongas el orgullo en los lugares equivocados. Y, entonces, dejará de llamarse orgullo.

martes, agosto 14, 2012

martes, agosto 07, 2012

CLXXXV

El escritor que sólo critica a los políticos y no las implicaciones políticas de la literatura deja ver una idea muy pobre de la política y la literatura.

lunes, agosto 06, 2012

CLXXXIV

Lo que no entienden es que, igual que el Sabbath, la democracia se hizo para el hombre, y no el hombre para la democracia.

domingo, agosto 05, 2012

CLXXXIII

La crítica literaria es un ejercicio de lectura. Uno juzga un texto ajeno a partir no de las obras que ha escrito, sino de las que ha leído.