domingo, agosto 11, 2019

Sobre Adiós, Tomasa

Este fin de semana se publicaron dos textos críticos sobre mi novela Adiós, Tomasa.
En Laberinto, de Milenio, escribió Roberto Pliego. Y en Confabulario, de El Universal, el ensayo fue escrito por Vicente Alfonso.

domingo, agosto 04, 2019

El corazón sin su avidez

Hoy se publicó, en el suplemento cultural Confabulario, de El Universal, mi texto crítico "El corazón sin su avidez", sobre el libro de cuentos La memoria donde ardía, de Socorro Venegas.

domingo, julio 14, 2019

Adiós, Tomasa

Esta es la novela que desde siempre quise escribir: un viaje a la infancia en un pueblo serrano de Durango de los años ochenta.



domingo, junio 23, 2019

El idioma de la violencia del padre

El suplemento Confabulario, del periódico El Universal, publica hoy mi ensayo "El idioma de la violencia del padre", un visión personal del idioma español, la violencia y la ficción...

jueves, junio 20, 2019

sábado, abril 28, 2018

Indagaciones sobre el cuento

Hoy se publica en el suplemento cultural Laberinto una reseña de mi libro Asombro y desaliento, escrita por Diego José. Este es el enlace.

sábado, noviembre 18, 2017

Presentación de nuevo libro


Fotos de Rogelio Cuéllar


En el proyecto fotográfico de Rogelio Cuéllar 250 retratos de la literatura mexicana figura esta página interesantísima

Fugacidad y permanencia


Acaba de publicarse el libro colectivo Esther Seligson. Fugacidad y permanencia, coordinado por Luzelena Gutiérrez de Velasco y Ana Rosa Domenella, con el sello de la Universidad Autónoma Metropolitana, en la colección Desbordar El Canon que prepara el Taller de Teoría y Crítica Literaria Diana Morán.

sábado, octubre 28, 2017

"Ese mundo de extraños" para descarga

"Ese mundo de extraños", relato que forma parte de mi libro Habla de lo que sabes, ya se halla grabado en el sitio Descarga Cultura de la UNAM

jueves, octubre 12, 2017

Perdonados por quién


El mes de septiembre salió de la imprenta mi libro Perdonados por quién, en el sello Cuadrivio. Incluye los cuentos "La celda en la Ciudad", "Keppel Croft", "La hija", "Sara antes del fuego", "Hondonada" y el que da título al volumen.

viernes, septiembre 15, 2017

En Mexicali

Estaré en Mexicali, Baja California, los próximos 25 y 26 de septiembre, para impartir el curso-taller intensivo El cuento mexicano del siglo XX, donde haremos una revisión de algunos títulos fundamentales de la ficción breve de este país, de Cartucho a Benzulul. La sede es el Centro Estatal de las Artes. 

domingo, septiembre 03, 2017

Cuentos reunidos de Esther Seligson


En la colección Malpaso México, que dirige Rafael Lemus, el sello barcelonés Malpaso Ediciones acaba de publicar la compilación Cuentos reunidos, de Esther Seligson, la más amplia publicada a la fecha exclusivamente de su ficción breve. El prólogo es de la autoría de Sandra Lorenzano. Yo he preparado la selección de los textos, que proceden de diez obras distintas, desde Tras la ventana un árbol (1969) hasta Escritos a mano (2011), más un inédito. En el epílogo doy una idea de los títulos incluidos: 

Aquí se hallan, íntegros, los libros Luz de dos, Sed de mar e Isomorfismos. Se han dejado fuera los textos brevísimos de la autora, es decir, sus aportaciones en el aforismo, el apunte, el pastiche, la minificción, el microrrelato, etcétera. Por esta razón, de Hebras y Cicatrices, “libros de varia invención” ambos, comparece únicamente una selección de sus cuentos y relatos. Al preparar la selección de Toda la luz tomo en que aparecía sólo un texto hasta entonces inédito, “Eurídice vuelve”, Seligson reacomodó con ímpetu iconoclasta varias secciones de sus libros. En esta ocasión se ha recuperado el orden original de sus publicaciones para ofrecer un recorrido cronológico que permita apreciar de modo más diáfano la evolución de su escritura. Sin embargo, no en todo se ha desacatado la relectura que hizo de su obra Seligson para esa antología, pues ahí mismo introdujo modificaciones a los títulos y epígrafes de no pocos de sus textos. Por ejemplo, “Una infancia”, de Tras la ventana un árbol, aparece incluido como “Evocaciones”. Para estos Cuentos reunidos se han respetado los cambios en ese ámbito. Por otro lado, consigno aquí que la autora me dejó un ejemplar de la única edición de Tras la ventana un árbol, en el que escribió con lápiz otras variaciones a títulos de los cuentos. Siguiendo estas señales, “El encuentro” aparece como “El candelabro” y “Contorno” es ahora “Tras la ventana un árbol”. Por último, esta compilación incluye “El profesor Nicodemo Laussel”, cuento escrito por Seligson pocos días antes de su muerte y hasta la fecha inédito.

viernes, agosto 18, 2017

Entrecruzamientos de la rebeldía y el poder

Este mes la revista Letras Libres publica mi ensayo sobre la obra narrativa de Augusto Roa Bastos: "Entrecruzamientos de la rebeldía y el poder". El enlace está aquí.

martes, julio 11, 2017

Enrique Florescano


El historiador Enrique Florescano acaba de cumplir 80 años. Mañana miércoles se le hará un homenaje en el Palacio de Bellas Artes. Ahí participaré hablando sobre su faceta como editor.

domingo, junio 25, 2017

Un alto en el camino



Geney Beltrán Félix coordina cuatro mesas de discusión que reunirán a doce periodistas para reflexionar en torno a los cauces modernos del periodismo cultural en nuestro país.


Cuáles son los retos actuales y cómo se ejerce el periodismo cultural en México son los ejes temáticos del ciclo de conversaciones Un alto en el camino ¿Hacia dónde va el periodismo cultural?, que se realizará todos los miércoles de julio, a las 19 horas, en el Centro Cultural Elena Garro.

Durante la segunda mitad del siglo XX, periodistas, intelectuales y escritores de nuestro país dieron forma a revistas y suplementos culturales que ofrecieron una ventana inédita para que el público se interesara por las expresiones culturales y artísticas de México y el mundo.

Actualmente, ante los cambios de la industria de los medios de comunicación, los nuevos soportes digitales y la rapidez con que circulan las noticias, los senderos del periodismo han tomado nuevos cauces. En el caso particular del periodismo cultural, es necesario plantearse ciertas preguntas: ¿cuál es la situación actual del periodismo dedicado a los temas culturales?, ¿cómo ha reaccionado ante los nuevos factores que inciden en su trabajo?, ¿cómo es la relación del periodista cultural con los integrantes del gremio artístico y las instituciones oficiales?, ¿cuáles son las fortalezas y necesidades del periodismo cultural para cumplir con su función en beneficio del público mexicano?

Esas y algunas otras preguntas serán planteadas en las cuatro mesas coordinadas por Geney Beltrán Félix, donde doce periodistas culturales que participan de manera activa en suplementos, revistas y secciones de información sobre temas de arte y patrimonio cultural, compartirán sus ideas en torno a su profesión y los retos que enfrenta.

Programa de conversaciones

  • Miércoles 5 de julio
Preguntas necesarias: el periodismo cultural ante el nuevo perfil de los lectores
Eduardo Huchín Sosa (Letras Libres)
Kathya Millares (Nexos)

  • Miércoles 12 de julio
Preguntas urgentes: retos del periodismo cultural ante el Estado
Pablo Boullosa (Este País)
Pablo Espinosa (La Jornada)
Víctor Manuel Torres (Excélsior)

  • Miércoles 19 de julio
Preguntas difíciles: el periodista ante el gremio artístico
Julio Aguilar (El Universal)
Roberto Diego Ortega (El Cultural)
Daniela Tarazona (Tierra Adentro)

  • Miércoles 26 de julio
Preguntas movedizas: los periodistas y el desafío de los medios audiovisuales
Luisa Iglesias Arvide (Radio UNAM)
Ariel González (Milenio)
Laura Barrera (Canal 22)


Más información en
www.educal.com.mx/elenagarro
Teléfonos: 3003-4091 - 3003-4081
informes.elenagarro@educal.com.mx

La narconovela (aún) no existe

Participé en la sección Mano a mano, de la revista Tierra Adentro (número de mayo-junio) con una breve reflexión sobre la novela que trata los asuntos del narcotráfico. Mi texto, y el de Orfa Alarcón respecto del mismo tema, se encuentran en este enlace.

jueves, junio 15, 2017

Festival de las Letras


"Hagan sus apuestas. La carrera por el Nobel" es el título de la mesa en que participaré, junto a Mauricio Montiel Figueiras y Mónica Maristain, mañana viernes 16, a las 7:00 pm, en el Centro Cultural Bella Época, en la Ciudad de México, dentro del Festival de las Letras organizado por el FCE y Editorial Anagrama.

En torno a Juan Rulfo, narrador

El próximo lunes 19, a las 11.00 horas, en Xalapa, Veracruz, daré una conferencia sobre el arte narrativo de Juan Rulfo en la inauguración del noveno Curso de Creación Literaria para Jóvenes que organizan la Fundación para las Letras Mexicanas y la Universidad Veracruzana. Esto será en el Salón Azul de la Unidad Académica de Humanidades, de la Universidad. 

domingo, mayo 28, 2017

Historias detrás del Negocio

El suplemento Confabulario de El Universal publica hoy mi ensayo/crónica "Historias detrás del Negocio", sobre algunas aristas de la realidad del narcotráfico en la frontera de Sinaloa y Durango. El enlace está aquí.

domingo, mayo 21, 2017

Las brevedades completas de Seligson

El próximo primero de junio, a las 7 pm, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, de la Ciudad de Méxio, se presenta el libro Cicatrices, que reúne las brevedades completas de Esther Seligson. El editor es Cuadrivio. Participamos Jezreel Salazar, Patricia Vega y yo con los comentarios; Úrsula Pruneda hace una lectura dramatizada. Modera Víctor Manuel Torres.

sábado, mayo 20, 2017

La guerra del padre y el hijo

El suplemento El Cultural del periódico La Razón publica hoy mi ensayo "La guerra del padre y el hijo", sobre la representación de la paternidad en El Llano en llamas de Juan Rulfo. El enlace está aquí.

jueves, mayo 04, 2017

Esther brevísima y completa por primera vez


Hace poco meses salió de la imprenta, con el sello Cuadrivio, el tomo de relatos Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson (1941-2010). Son cuentos de los últimos años de existencia de la autora mexicana, prácticamente desconocidos por los lectores. 
Ahora, Cuadrivio completa el par con Cicatrices, un volumen que reúne las brevedades completas de Seligson, y cuya edición tuve el privilegio de preparar. Aquí el texto de contraportada en que explico los pormenores detrás de esta compilación:

En este libro se recopilan los textos brevísimos de Esther Seligson, es decir, sus incursiones en los territorios del aforismo, el apunte, el pastiche, la minificción, el microrrelato, etcétera. Hay que aclarar, sin embargo, que estas clasificaciones resultan elusivas o arbitrarias si tomamos en cuenta la libertad y la audacia formal con la que la autora concebía su escritura.
Los textos aquí reunidos proceden de distintas secciones de los libros De sueños, prodigios y otras voces (1978), Indicios y quimeras (1988), Hebras (1996), Cicatrices (2009) y Escritos a mano (2011). Algunos textos del primer libro fueron incluidos también en el segundo. De igual modo, varias brevedades de los tres primeros títulos fueron reordenadas por la propia Seligson en la antología Toda la luz (2006). Para esta compilación, se han reintegrado los textos a los tomos en que originalmente aparecieron, aunque se han mantenido las correcciones y hasta los cambios de título que la autora incorporó en las ediciones posteriores.
Voz iconoclasta, la de Esther Seligson pervive en este conjunto de sus brevedades, textos súbitos y emblemas de la fugacidad del pensamiento y la emoción. Aunque a lo largo de su trayectoria literaria, Seligson fue intercalando las brevedades entre sus cuentos, relatos y ensayos, sabemos que un libro como este ya era perentorio, para reivindicar el sitio que la autora mexicana merece tener en el campo de la escritura mínima y veloz.

sábado, abril 29, 2017

El cuento mexicano del siglo XX


El próximo 9 de mayo inicia el curso El cuento mexicano del siglo XX, que impartiré durante ocho semanas en la Biblioteca Vasconcelos, en la Ciudad de México. Más informes, aquí.

domingo, abril 16, 2017

Apariciones del ángel de la Historia

El suplemento Confabulario, del periódico El Universal, publica hoy mi ensayo "El ángel de Verónica Murguía", sobre el libro de cuentos El ángel de Nicolás, de Verónica Murguía.

sábado, abril 15, 2017

Aquí en la vida todo es diferente

Hoy se publica mi ensayo "Aquí en la vida todo es diferente", sobre los lenguajes del poder y la crítica en la obra narrativa de Juan José Arreola, en el suplemento El Cultural de La Razón.

sábado, marzo 25, 2017

Inés Arredondo


Estío y otros cuentos es el título de la antología de cuentos de Inés Arredondo que acaba de publicar Editorial Océano, con selección y prólogo míos.

viernes, marzo 24, 2017

Tario en Cal y Arena

Ediciones Cal y Arena acaba de publicar, en su colección Esenciales del XX, una Antología de Francisco Tario preparada por Alejandro Toledo. El prólogo fue escrito por Esther Seligson para otra compilación originalmente editada en 1988, y aquí se recupera.

miércoles, marzo 15, 2017

Ese susto que da el andar matando

La Revista de la Universidad de México publica en su edición de marzo mi ensayo "Ese susto que da el andar matando", sobre el libro Benzulul, de Eraclio Zepeda, quien estaría por cumplir 80 años de vida los próximos días. El texto se puede leer en este enlace.

domingo, marzo 12, 2017

El aforismo y sus provincias cercanas

El suplemento Confabulario de El Universal publica hoy mi texto crítico sobre el libro de aforismos La droga de los profetas, de Édgar Krauss. El enlace es este.

jueves, marzo 09, 2017

La santa enfadada

José Gordon publica hoy, en el periódico Reforma, un preciso e inteligente comentario sobre el libro Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson.


La santa enfadada
José Gordon

Un ejercicio de imaginación que marca el alma de novelista que todos llevamos dentro: mientras estamos en un salón de espera en un consultorio, en un aeropuerto o en una estación de tren, vemos los rostros de las personas desconocidas que nos rodean, escuchamos jirones de la conversación de una pareja, y les inventamos una historia.

Se trata de un laboratorio de otredad. Tratamos de intuir lo que se esconde detrás de esas miradas, atisbamos las emociones que dejan huellas en la otra piel, exploramos las experiencias que segundo tras segundo cincelan gestos, la manera de vestir, la forma en que se balancean los cuerpos y que terminan por construir la novela de una vida. Éste es el ejercicio que realiza Esther Seligson (1941-2010) en el libro Cuerpos a la deriva (Editorial Cuadrivio).

En esta reciente compilación de relatos (curada por Geney Beltrán Félix), la curiosidad de Esther le permite asomarse a las diferentes formas que asume la palabra "yo cuando se pronuncia desde otro cuerpo. La indagación de otras vidas cobra un ritmo vertiginoso: ¿Qué se siente habitar un cuerpo en donde vive la pureza del alma de una mujer que cura con las manos? ¿Qué ocurre con un cuerpo que se encuentra en un encierro voluntario en donde sólo se ve la luz de una ventana reflejada en la pared? ¿Qué sucede cuando se vive en un cuerpo que fue operado a corazón abierto? ¿Qué tragedia se asoma en el cuerpo de una mujer insatisfecha? ¿Qué pasa dentro del cuerpo de un insomne que tiene visiones de la tumba de una vida anterior?

Esther Seligson va aún más lejos y entra dentro de un cuerpo sin cuerpo, a la voz sin sombra de la mítica figura griega de Ifigenia, y reflexiona sobre la posibilidad de fundirnos con lo que está más allá de lo que vemos: "Sólo me pregunto, ¿cuándo vendrá por fin a desaparecer dentro este impulso que me empuja a decir yo. Este ejercicio de otredad llega al extremo de habitar el cuerpo del hijo de los dioses Shiva y Parvati, quien es un santo enfadado (así le llama Esther) y le reclama a Dios porque no puede percibir, más que a momentos, la totalidad de la existencia. Dicho sea de paso, ése es tal vez el reclamo de Esther Seligson, una santa enfadada ante el dolor y las injusticias de la vida en medio de la intuición de lo sagrado.

Ése es el mismo impulso que recorre la obra de David Grossman cuando plantea que, como novelista, desea entender la vida entera y descubrir que en una hora (en una gota del tiempo) hay un océano si nos arriesgamos a imaginarnos dentro de los cuerpos de los otros. Tal vez puede ilustrar esta noción, una vieja leyenda de la cual platicaba recientemente con mi hijo Uriel. En los tiempos del sabio hindú Shankara (788-820) se llevaban a cabo debates en torno a las diferentes modalidades del conocimiento. El derrotado tenía que incorporar la visión de quien lo superaba. El monje Shankara era imbatible hasta que la sabia esposa de un hombre que había sido vencido lo retó: discutirían también sobre el conocimiento de las artes amatorias. Shankara pidió unas semanas para efectuar el encuentro. Se reunió con sus discípulos y les pidió que cuidaran su cuerpo (en postura de flor de loto), ya que iba a entrar dentro del cuerpo de un rey, cuya alma estaba destinada a partir. De esta manera, Shankara aprendió todo sobre las artes amatorias. Sin embargo, se identificó tanto con su nuevo cuerpo que se le olvidó que era Shankara. Los discípulos estaban preocupados porque no volvía. Decidieron ir a buscarlo. El rey (Shankara) no los reconoció. Entonces empezaron a cantar. Shankara recuperó la memoria de quién era.

Tal vez eso es lo que hacen las novelas, son los cantos que nos permiten recuperar una memoria que nos abre a vivir desde otra piel, desde otras miradas. Esa novela ya pasa en nuestras vidas cuando, por ejemplo, vemos los ojos de un bebé y se activan nuestras neuronas espejo para recordar una inocencia llena del encanto, la pureza, el asombro y la gracia de existir.

lunes, marzo 06, 2017

Un ángel ciego y otro castigado


La revista Este País, en la sección Cultura de su número de marzo, publica mi ensayo "Un ángel ciego y otro castigado", en torno a los cuentos del gigantesco José Revueltas. El enlace está aquí.

viernes, marzo 03, 2017

Cuerpos a la deriva


Acaba de aparecer, en el sello editorial Cuadrivio, el libro Cuerpos a la deriva, de Esther Seligson. Se trata de una compilación de relatos escritos por la autora durante su última década de existencia.

miércoles, febrero 22, 2017

Los Críticos Recomiendan 2017

Ciclo Los Críticos Recomiendan 2017

En su quita edición, este ciclo de charlas literarias estará dedicado al género del cuento.
En cada mesa, los ponentes proponen la lectura de tres títulos fundamentales de ficción breve.
Y, claro, nos dicen por qué los recomiendan.

VIERNES 24 DE FEBRERO, 19:00 HRS. 
Breve y apasionante guía del cuento tradicional
Participan: Verónica Murguía y Socorro Venegas
SALÓN DE FIRMAS

SÁBADO 25 DE FEBRERO, 16:00 HRS. 
Grandes cuentistas de lengua inglesa
Participan: Hernán Lara Zavala y Claudia Lucotti
SALÓN MANUEL TOLSÁ

DOMINGO 26 DE FEBRERO, 14:00 HRS
Libros de cuentos para llevarse a la isla desierta
Participan: Luz Fernández de Alba, Ana García Bergua,
Fabio Morábito y Eduardo Antonio Parra
SALÓN MANUEL TOLSÁ

VIERNES 3 DE MARZO, 17:00 HRS.
Cuentistas latinoamericanos más notables: qué leer
Participan: Alejandra Giovanna Amatto Cuña, Isaac Magaña Gcanton
y Consuelo Rodríguez
SALÓN DE FIRMAS

SÁBADO 4 DE MARZO DE 18:00 A 18:45 HRS. 
Cuentistas merecidamente galardonados
con el Premio Nobel de Literatura
Participan: Héctor Orestes Aguilar y Cristina Rascón
SALÓN DE FIRMAS

DOMINGO 5 DE MARZO, 17:00 HRS.
Los mejores libros de cuento de la literatura mexicana
Participan: Blanca Estela Treviño, Mauricio Molina y Roberto Pliego
SALÓN MANUEL TOLSÁ


Coordinación: Geney Beltrán Félix

martes, febrero 14, 2017

El espíritu débil

Acaba de publicarse mi libro de aforismos y demás brevedades amancebadas, titulado El espíritu débil, con el sello de la Editorial Cuadrivio.


He aquí el generoso texto de contraportada que ha escrito Ignacio M. Sánchez Prado para la edición de este libro:


«Poseedor de una de las inteligencias críticas más lúcidas y frenéticas en nuestra literatura, Geney Beltrán Félix incursiona en El espíritu débil en el género aforístico, demostrando con precisión y fuerza las virtudes de su pensamiento. El espíritu débil presenta al aforismo no como esa segura enunciación del intelectual occidental, rechazando el carácter categórico de su propia tradición. A contrapelo de la aforística canónica, Beltrán Fenix enuncia desde una profunda duda respecto a las posibilidades del género, admitiéndolo como carente de toda originalidad (“Todo aforismo lo pensó antes alguien más”) y vacío de sustancia luminosa (“El aforismo es la autobiografía sin los hechos”). A partir de estas premisas, Beltrán nos lleva a través de recorridos precisos y brutales por cuestiones distintas de la contemporaneidad y la existencia: el miedo, la escritura literaria, la emoción, la pasión, el suicidio, el amor. Aforismo tras aforismo, emerge de Decálogo negro una axiomática del presente y una metafísica de la furia de la cuál derivan éticas del arte y del espíritu. Heredero maldito de Cioran, Beltrán Félix consolida en este volumen una trayectoria dedicada al pensamiento sin concesiones y a la crítica libre y sin miramientos. El aforismo, en El espíritu débil, es culminación y nuevo inicio de uno de los pensamientos más intensos de la literatura mexicana actual».

domingo, febrero 05, 2017

De la violencia a la seducción

El suplemento El Cultural publicó ayer mi ensayo sobre los cuentos de Juan García Ponce, "De la violencia a la seducción". El enlace está por este rumbo.

domingo, diciembre 18, 2016

El mejor libro del año...


Sergio González Rodríguez, del periódico Reforma, ha elegido la Antología de Elena Garro publicada por Cal y Arena como el mejor libro del año 2016. 

domingo, diciembre 11, 2016

Cien años de Elena Garro

A lo largo de este 2016 aparecieron tres tomos que reúnen bajo distinto criterio la obra narrativa de Elena Garro.


Los Cuentos completos (Alfaguara) presentan los textos de ficción breve de Garro: La semana de colores (1964), Andamos huyendo Lola (1980), El accidente y otros cuentos inéditos y La vida empieza a las tres... (1997), además de dos prosas inéditas.


La Antología publicada por Cal y Arena incluye una selección de piezas teatrales, cuentos, novelas cortas (Un traje rojo para un duelo, Un corazón en un bote de basura y Primer amor) y la novela Reencuentro de personajes.


Las Novelas escogidas (1981-1998), lanzadas al mercado por el Fondo de Cultura Económica en su colección Letras Mexicanas, reúne los títulos Testimonios sobre Mariana (1981), Reencuentro de personajes, La casa junto al río (1982), Y Matarazo no llamó... (1991), Busca mi esquela (1995) y Mi hermanita Magdalena (1998). 

Confío que estos proyectos editoriales contribuyen a acercar a nuevos lectores la obra multifacética de Garro, y que en el futuro se recuperen algunos otros títulos que siguen siendo inconseguibles.

Ningún favor a Elena Garro

Elena Garro cumple, hoy, cien años. El suplemento cultural Confabulario, del periódico El Universal, dedica su número de hoy a la obra de esta gran autora. Ahí publico un ensayo titulado "Ningún favor a Elena Garro".

sábado, diciembre 10, 2016

Corazón de la montaña

Acaba de publicarse el cuento "Corazón de la montaña", de Claudina Domingo, en la revista Reporte SP. El cuento forma parte del libro Las enemigas, que Domingo publicará el año próximo en el sello Sexto Piso. Este es el enlace.

martes, diciembre 06, 2016

Novelas escogidas (1981-1998), de Elena Garro

El Fondo de Cultura Económica acaba de publicar la compilación Novelas escogidas (1981-1998), de Elena Garro, en su colección Letras Mexicanas. El volumen incluye Testimonios sobre Mariana, Reencuentro de personajes, La casa junto al río, Y Matarazo no llamó..., Busca mi esquela y Mi hermanita Magdalena. El prólogo es de mi autoría.


sábado, noviembre 26, 2016

Crónica de feroces amantes

La revista Luvina ha publicado en su número 84, correspondiente al otoño de 2016, mi ensayo "Crónica de feroces amantes", sobre la novela Reencuentro de personajes, de Elena Garro. El enlace está aquí.

sábado, noviembre 19, 2016

Este miércoles continúan las Visitas guiadas al mundo de Elena Garro


Este miércoles participarán Lucía Melgar y Liliana Pedroza, quienes hablarán sobre el libro de relatos Andamos huyendo Lola.

sábado, noviembre 05, 2016

Visitas guiadas al mundo de Elena Garro, en la Ciudad de México

Este miércoles 9, a las 7 pm, empieza el ciclo Visitas guiadas al mundo de Elena Garro, en el Centro Cultural Elena Garro de Coyoacán, en la Ciudad de México. Escritores e investigadores hablarán sobre la obra de esta autora, para conmemorar el centenario de su nacimiento.
El programa es el siguiente:

9 de noviembre: Los recuerdos del porvenir. Con Ana García Bergua y Ute Seydel.
16 de noviembre: La semana de colores. Con Eduardo Antonio Parra y Gloria Prado.
23 de noviembre: Andamos huyendo Lola. Con Lucía Melgar y Liliana Pedroza.
30 de noviembre: Novelas de la última etapa. Con Guillermo Arreola y José Carlos Castañeda.
7 de diciembre: Teatro. Con Estela Leñero Franco y David Olguín.


lunes, octubre 17, 2016

Cruces literarios: Iberoamérica

Hoy, a las 7 pm, conversaré con los escritores Eduardo Lalo y Selva Almada, en la Feria Internacional del Libro del Zócalo, en la charla "Cruces literarios: Iberoamérica". Esto será en el Foro Gonzalo Rojas.

martes, octubre 04, 2016

75 años de Esther Seligson


El martes 25 de octubre, Esther Seligson cumpliría 75 años. Para recordarla, habrá una mesa de homenaje en el Palacio de Bellas Artes, a las 7 pm, con la participación de José María Espinasa y José Gordon.

lunes, octubre 03, 2016

Elena Garro en el Bella Época

Este viernes 7, a las 7 pm, en el Centro Cultural Bella Época, presentaremos la Antología de Elena Garro que compilé y prologué para la colección Esenciales del XX, de Ediciones Cal y Arena. Participan Guillermo Arreola y Julio Aguilar.

Retrato Hablado de Esther Seligson


El Centro Cultural Elena Garro, de Coyoacán, organiza el ciclo Retrato Hablado de Esther Seligson, con motivo de los 75 años que habría cumplido la escritora a finales de este mes. Las sesiones son los miércoles 12, 19 y 26 de este mes, a las 7 pm.

domingo, septiembre 25, 2016

Historias del país que se convirtió en el museo de una ruina

El suplemento Confabulario del periódico El Universal publica hoy mi ensayo "Historias del país que se convirtió en el museo de una ruina", sobre dos novelas de Juan Villoro. El enlace es este.

lunes, septiembre 19, 2016

Elena Garro y los tiempos de la fabulación

La edición virtual de la revista Nexos publica hoy un fragmento de mi prólogo a la Antología de Elena Garro lanzada por Cal y Arena. Este es el enlace.

sábado, septiembre 10, 2016

A quién le importa

La Revista de la Universidad de México acaba de publicar en su número de septiembre mi relato «A quién le importa», una historia de formación en el violento Culiacán de principios de los años noventa. El enlace se encuentra aquí.

viernes, septiembre 02, 2016

Una antología de Elena Garro


Acaba de salir de la imprenta la Antología de Elena Garro en la colección Esenciales del XX, de la editorial Cal y Arena. Es una amplia selección de su dramaturgia, sus cuentos y novelas breves y, además, incluye íntegra una de sus novelas más sorprendentes: Reencuentro de personajes
Este es el índice:


Teatro:
Un hogar sólido
El rey mago
La señora en su balcón
Los perros
El rastro

Cuento:
De La semana de colores (1964)
“La culpa es de los tlaxcaltecas”
“El zapaterito de Guanajuato”
“La semana de colores”
“El día que fuimos perros”
“Antes de la Guerra de Troya”
“Perfecto Luna”

De Andamos huyendo Lola (1980):
“El niño perdido”
“Andamos huyendo Lola”
“Las cuatro moscas”
“Una mujer sin cocina”

De El accidente y otros cuentos inéditos (1997)
“Invitación al campo”
“Luna de miel”

Novela:
Reencuentro de personajes, 1982

Novelas cortas:
Un traje rojo para un duelo, 1996
Un corazón en un bote de basura, 1996
Primer amor, 1996


jueves, septiembre 01, 2016

Hoy hablaré sobre Eça de Queiroz

Hoy daré una charla sobre cuatro novelas de la última etapa José Maria Eça de Queiroz en el ciclo Charlas portuguesas de la Cátedra José Saramago de la Facultad de Filosofía y Letras de a UNAM.


domingo, agosto 14, 2016

Los bárbaros somos nosotros

Hoy se publica, en las páginas del suplemento cultural Confabulario, del periódico El Universal, mi ensayo «Los bárbaros somos nosotros», en torno a algunos aspectos de la obra cuentística del autor mexicano Eduardo Antonio Parra. El enlace es este.

jueves, agosto 11, 2016

Elena Garro

La Revista de la Universidad de México de agosto publica mi ensayo "Entre el poder y la traición", un fragmento de mi prólogo a los Cuentos completos de Elena Garro, que editó Alfaguara hace poco. 

lunes, agosto 08, 2016

Nada hay más bello que―

El primer número de la revista Cruce Riviú, en sus páginas 66 a 68, publica mi texto de narrativa «Nada hay más bello que―». El enlace de la edición en Issuu es este.

Nada hay más bello que—
Geney Beltrán Félix


Se conocieron en una fiesta hace cosa de cuatro años, él la anduvo hostigando, ella sutilmente lo mandó a la chingada. Cuando después de los tequilas ella se dejó ser llevada al baño, ahí cogieron: él se quedó como loco (de fascinado) y la buscó al día siguiente. Luego de unas copas de vino o dos que tres cervezas, se iban al departamento de ella, por la tardenoche. Sus encuentros eran guarros, inmediatos, fluidos. Se dejaban ahí desnudos en el colchón y la luz se iba disfrazando de negrura. A veces hacía ella oír unas palabras sobre si sentiste el temblor de la madrugada, o que hallaron una fosa con más de cien pobres inocentes cerca de San Fernando, y aun con saberse un hombre tan huraño y tan lacónico, nunca supo él de la incomodidad que se forma entre dos cuerpos que sólo tienen sexo y una vez tenido quieren separarse, vestirse, nos vemos. Algo lo llevó a contarle de su infancia, más bien del hermanastro mayor tan maltratado por su madre, o la vez que en un parque se quedó viendo a un anciano sentado en una banca que estiraba los brazos y boqueaba como si nadase en un agua de aire, la gente seguía su curso hasta que llegó un policía a gruñirle ruco qué payasadas son esas. Ah. Se diluía esa tensión de adentro que siempre lo pone en guardia ante los otros, y había para él un olvidarse de lo que el mundo roba grita pide: un puro bienestar se le inmiscuía en el alma de las células y le ablandaba la voz. Claudio no mencionaba nunca a Inés, ella tampoco decía nada de tengo novio, pareja, otro amante.
Y un lunes le llegó el mensaje “Salí de ciudad. Te llamo pronto” (ya llevaban dos meses). Él claro que esperó; y el miércoles ni el jueves llegó nada, y no supo cómo pero lo que antes era un juego (entrar a la compu de Inés y vagar por sitios de autos, de fotos de modelos, masturbarse viendo porno y escribir palabrotas en foros políticos) se le fue volviendo... ¿qué?: se le fue volviendo insoportable. Bajo su piel a la altura del tórax una movediza rata se afilaba los dientes con su oxígeno: e iba a visitar entonces el Muro de Juliana. Ahí leyó el jueves Ando muy resfriada, al día siguiente Me escapé a la playa, regreso el lunes!, luego fotos en una cantina con un tipo treintón: se le veían, a ella, las mejillas rosadas (su actitud de brindis sensualmente feliz). No la llamó. No le escribió. ¿Mostrarse débil, tembloroso? A la semana vio en ese mismo Muro, ahí tan absurdamente a la vista del mundo entero, dos palabras cursis escritas por: por un idiota llamado Tomás Izquierdo. Y ella respondía también te amo Tomi.
Él le escribió un mensaje lleno de hijadeperras y de (pero lo borró antes de enviarlo) quien-te-ama-soy-yo-pinche-traidora. Por celular le invitó a un café, adelgazando lo perentorio en su voz (sonando suave y bienvenido). Ella pospuso en dos, tres ocasiones, hasta que en un café de chinos le contó me enamoré de repente: habían andado ella y Tomás al principio sólo tonteando, pero cuando se dio cuenta de que la cosa iba en serio, decidió alejarse (de Claudio). Era Tomás un colega de la oficina recién contratado. Estaban por irse a vivir juntos (lo dijo con un tono seco y directo). Él le tomó la mano. ¡Hasta le sonrió! “Suerte. Nada hay más bello que”: aunque por dentro era puros celos y coraje: esas palabras tan cursis Nada hay más bello que (lo sabía) eran las correctas, pero también—: puaj. Cuando se levantaron de la mesa ya para salir, él se sentía de la verguísima, como si le hubiese caído un taladro en las tripas y aun así debiera seguir respirando, caminar: sonreír.
Cogía con Inés ahora renovada y furiosamente, pero al poco tiempo vio con susto a los dos Claudios que se hacían señas de guerra dentro de sí: mientras el Claudio-cuerpo desayunaba huevos con machaca y charlaba con Inés sobre una balacera de a tres cuadras —o veía en el metro anuncios de carreras cortas de contaduría, compraba tlacoyos y tomates en el tianguis, o ahí en su trabajo hundía una jeringa en el costado moreno de un adolescente—, el otro Claudio, el Claudio de aire era una mente obsedida por invertir los términos de lo real, y poner la entera vida de Juliana entre esas colchas en las que dormía la carne de Inés, y ver abrirse la voz gozosa de Juliana ahí donde nacía la voz árida y anoréxica del cuerpo soso con el que llevaba dos años viviendo. Ese Claudio ajeno llegaba ciertas noches a provocarle una sensación de aire que no atina a dar con los pulmones, y esto coincidía con una vista nebulosa al buscar sin éxito fijar los contornos de la cómoda la ventana el ropero.
¿Tanto quiso a Juliana, por qué no fue a rogarle ya deja a ese pendejo? Verla al poco tiempo en sus fotos del Muro, feliz abrazada, cada día más gorda, al lado de Tomás, con sus mensajes a un hombre de rasgos tan insulsos (¿qué le veía a ese rostro alargado tan pálido, a su bigotito caguengue?, ¿lo había preferido acaso por ser blanquito?): y un temer irrumpir en ese feliz embarazo con chantajes grotescos. Estaba la envidia: Tomás se expresaba en el Muro feliz con la llegada de un bebé, cuanto que él, Claudio, sí, luego de cada uno de los dos abortos que Inés había tenido, se vio —sin decirlo francamente— dispensado de una carga ya no futura, con todo y que la abrazaba y le decía veremos otro doctor, carajo no es el fin del mundo.
Pero en lo más cierto de sí estaba la desidia de un desencantado: una relación con Juliana sería, cómo negarlo, tan grata y tan nefasta como la suya con Inés (igual, pues, a fin de cuentas); a sus 31 ya no habría nada nuevo porque las mujeres serán para alguien de tundra como él siempre tan las mismas. ¿Para qué matar lo que ya tenía con Inés si en una relación con Juliana todo habría también de lentamente pudrirse en los sucesivos destrozos del futuro?

Y así un buen día decidió borrar de su red a Juliana: para descubrir entonces que ella misma lo había bloqueado acaso en días recientes de su Muro, y esa patada en el culo de su orgullo lo ayudó a estrangular a la testaruda rata de su adentro.

miércoles, julio 27, 2016

El cuento y sus alrededores, con Enrique Serna

Hoy a las 7 pm tendré una charla en torno al género cuentístico, con Enrique Serna, en el Centro Cultural Elena Garro, al sur de la Ciudad de México... Con esta presentación termina el ciclo El cuento y sus alrededores, que empezó a principios de junio.

sábado, julio 16, 2016

sábado, junio 11, 2016

Los cadáveres de la impotencia

La Revista de la Universidad de México publica en su edición de junio un texto crítico de la escritora Cristina Rascón sobre mi novela Cualquier cadáver, Premio Bellas Artes Colima. Aquí está la liga.

viernes, junio 10, 2016

miércoles, mayo 25, 2016

Tres cadáveres de Carlos Fuentes

El sábado pasado, el suplemento El Cultural publicó mi ensayo "Tres cadáveres de Carlos Fuentes". La liga es esta.

martes, mayo 24, 2016

Los expedientes incompletos

La revista Letras Libres de mayo publica mi texto crítico sobre la novela Huesos de San Lorenzo, de Vicente Alfonso. La liga es esta.

domingo, mayo 08, 2016

La orfandad es un país extranjero

El suplemento cultural Confabulario, del periódico El Universal, publica hoy domingo mi ensayo "La orfandad es un país extranjero", sobre algunos aspectos de algunos cuentos del gran Sergio Pitol. El ensayo se puede leer en este enlace.

sábado, mayo 07, 2016

Últimas rebeldías de Elena Garro

Hoy se publica en las páginas del suplemento El Cultural, de La Razón, mi ensayo "Últimas rebeldías de Elena Garro", sobre tres novelas de la autora mexicana publicadas en 1996: Primer amor, Un corazón en un bote de basura y Un traje rojo para un duelo. Aquí está el enlace.

miércoles, abril 13, 2016

La vida horrible

Publiqué este mes, en la revista Este País, un ensayo sobre la cuentística de José Emilio Pacheco, de título "La vida horrible". 


LA VIDA HORRIBLE


José Emilio Pacheco había pasado de la cincuentena y tenía ya en su lista de obras dos libros de cuentos cuando, en 1990, reunió entre las tapas de un nuevo volumen una diversidad de textos narrativos escritos entre 1956 y 1984 y que se habían publicado en revistas y suplementos aquí y allá. La sangre de Medusa y otros cuentos marginales resulta, como sería previsible y sin que haya en ello desdoro, más una antología personal de lo disperso, un tomo misceláneo salpicado de las muy heterogéneas inclinaciones temáticas y técnicas del escritor entre la adolescencia y la precoz madurez. El adjetivo “marginales” efectivamente delataría la posición de estas escritos ante las dos recopilaciones de cuentos ya editadas por Pacheco; frente a la selección depurada y unitaria que hay detrás de El viento distante (1963) y El principio del placer (1972), los textos de La sangre de Medusa habrían quedado inicialmente fuera acaso no —o no sólo— por un criterio insobornable de alta exigencia en la calidad, sino por parecer dispares o disonantes en una visión de conjunto. ¿Eso los hace menos parte de la obra de Pacheco? ¿Conllevan un signo de extranjería en el territorio literario del autor?
No ciertamente. Una de las derivas más relevantes en La sangre de Medusa luce una fuerte estela borgesiana que se manifiesta en reescrituras, parodias y pastiches de algunos hitos mayores de la tradición cultural de Occidente, y que estaría emparentada con generosos ejemplos en el corpus poético del autor, así como con la familiaridad exegética que se muestra en sus artículos literarios de la prensa. Una instancia de este perfil de escoliasta en La sangre de Medusa es “Gulliver en el país de los megáridos”, que se presume como un capítulo inédito de la obra clásica de Jonathan Swift y que originalmente apareció el 22 de noviembre de 1982, en las postrimerías del gobierno del presidente José López Portillo, en la revista Proceso.
Gulliver llega a la isla de Megaria. Su retrato del país imaginario involucra tácitas referencias al México de los años setenta. Con las sutiles armas del sobreentendido propias de la sátira swiftiana, Pacheco describe a su país al hablar de Megaria: una sociedad corrompida, con poderosos que gobiernan de forma despótica y habitantes que pasan de la agresividad a la cortesía súbitamente, así como un entorno aniquilado: “bosques enteros destruidos sin que se planten nuevos árboles, ríos agonizantes que arrastran toda clase de suciedades y desperdicios, campos fértiles transformados en basureros…” Con todo, el Gulliver de Pacheco no dramatiza los hechos que conducen a los megáridos a esta situación tan infortunada; más que un conflicto, el relato enumera una serie de circunstancias que ya están dadas. La destrucción de Megaria ya ha tenido lugar.
No es ese el único escrito de La sangre de Medusa en que Pacheco une su carácter de escoliasta a una prospección pesimista de la realidad mexicana. En “Un visionario”, pastiche de cariz periodístico, se habla del descubrimiento en Viterbo de grabados desconocidos de Giambattista Piranesi: “El inventor de laberintos, hipogeos, prisiones, murallas oníricas describe en estas imágenes de hace doscientos años nuestro presente”. Además de los cuadros infaustos de Venecia, Roma y París, Piranesi habría pintado escenas del México moderno, una “inmensa ruina de fealdad y desastre”.
Es natural ver en José Emilio Pacheco a un autor, tanto en la lírica como en la ficción, obsesionado con los recuentos de la decadencia y la ruina, una voz que, a la manera de Jeremías, se conduele de las calamidades y naufragios que han hundido los valores y las bellezas pretéritas. Ese temple vincula de forma enfática a La sangre de Medusa con el resto de su obra. En ocasiones, este ánimo se aprecia con un tenor agriamente humorístico, como en la minificción “La lechera”, en que retoma, transgrediéndolo, el molde añejo del cuento tradicional, para insertarlo en el contexto amenazado por la bomba atómica durante la Guerra Fría: “La lechera hacía proyectos mientras caminaba por la ciudad. De pronto ella, su jarra y sus ilusiones se volvieron añicos en la explosión nuclear”.
Nacido en 1939 en la ciudad de México, José Emilio Pacheco creció durante los años dorados del Milagro mexicano. El joven país salido de la gesta revolucionaria con un puñado de ideales de redención social entró desde la década de 1940 en una etapa de crecimiento económico y estabilidad política conseguidos gracias a la sustitución de importaciones, la represión y la cooptación, y a la que se le aparejó una corrupción desmedida, siempre impune, en los distintos espacios del gobierno. No deja de ser sintomático que muchos de los cuentos de Pacheco (sobre todo en El viento distante y el primer relato, homónimo, de El principio del placer) presentan, con ese trasfondo de una púber nación gradualmente despojada de sus sueños de igualdad y democracia, a niños o adolescentes en su camino hacia la adultez, y que este proceso conlleve el desengañado develamiento de la naturaleza malévola de los mayores. Estos niños son usualmente chicos sensibles y soñadores, cuya imaginación ha sido sostenida por historias de aventuras provenientes de la novela o del cine. La sociedad, no obstante, a través de unos pocos sucesos definitorios les opone facetas distinguidas por el prejuicio, la falsedad, el abuso, la hipocresía, el robo y la codicia, que hacen añicos, y ya sin retorno, los tenues pilares de ese reino primario de la infancia.
Lo que define a la adultez es una tara: la corrupción moral. Los padres, los tíos, los adultos en general, son tramposos, falaces, egoístas, en una sociedad regida por políticos que se enriquecen insaciablemente de la noche a la mañana, lo que dibuja un vínculo acusatorio entre la venalidad de los poderosos y la comunidad que los tolera y consiente. En “Langerhaus” (El principio del placer), el narrador, Gerardo, cuenta cómo uno de sus compañeros de tiempos escolares ha sido nombrado subsecretario. Durante una cena para festejar el nuevo cargo, Morales “se muestra sencillo y cordial con un grupo útil para sus ambiciones. Lo elogiamos sin recato como si nos hubiéramos puesto de acuerdo”. Poco antes, Gerardo ha consignado cómo “la gente de mi edad llega al poder como una concesión a esa juventud que se rebeló en 1968 y a la que no pertenecemos. Es decir, escala posiciones sobre los muertos del 2 de octubre en Tlatelolco”. Aunque ya un adulto, él comparte la perspectiva de los niños: no puede dejar de referir con crudeza y desazón el actuar ajeno tanto como el propio cuando este se aparta de lo justo.
Ya sea en tercera, segunda o primera persona, la escritura con la que se despliega esta visión ética en los cuentos de Pacheco es una prosa limpia y cristalina, destilada a partir de una búsqueda severa de la precisión y la contención. En “El principio del placer”, el protagonista, Jorge, lleva un diario en que narra su vida en el puerto de Veracruz y su enamoramiento de una chica pocos años mayor que él. Su cuaderno muestra una sencillez confesional, sin arrebatos. Y es en este diáfano río verbal donde se insertan las voces toscas de la madurez. El caso más agresivo es el de un anónimo que llega a la casa familiar alertando sobre la libertina conducta del hijo, que seguiría los pasos del promiscuo padre. Los diálogos tienen también una tonalidad contrastiva, no exenta de crispación: “tu error fue tratar a Ana Luisa como una muchacha decente y no como lo que es”, le dice a Jorge la novia de un ordenanza de su padre. “Te lo digo con todas sus letras: una putita que se acuesta con viejos repugnantes para sacarles dinero. La culpa es del borracho de su padre, un huevón al que no le gusta trabajar, y de la madrota que vive de conseguirle clientes a tu noviecita”. En general, la cuentística de Pacheco congrega una variedad verbal en la que diversos depósitos sociales del lenguaje —el habla viva de la calle o la radio, las formas a menudo mendaces del periodismo, por ejemplo— exhiben la tensión entre la limpidez y la suciedad moral o, con mayor enrarecimiento, las turbias danzas entre la verdad, la sospecha, la insidia y la mentira.
Así como ocurre con el protagonista de la novela corta Las batallas en el desierto, la discrepancia entre lo ideal y lo real conduce a los niños y adolescentes al abatimiento de la neurosis. “La vida de todo el mundo siempre es horrible”, concluye Jorge en un punto de “El principio del placer”. Parecería no haber asegunes para tan desconsolado dictamen. El viento distante incluye una colección de microrrelatos titulada “Parque de diversiones”. En una de ellas, se habla de una estación de ferrocarril a la que llegan muchos niños. Ellos suben al tren, se sobresaltan cuando el vagón arranca: “Luego miran con júbilo a los bosques, la maleza, la cadena de lagos, las montañas, los túneles. Lo único singular es que este tren nunca regresa. Y cuando lo hace los niños son ya adultos y están llenos de miedo y resentimiento”. Aquí, en una nuez, se encuentra condensado el conflicto dramático elemental de la prosa de ficción en Pacheco: el paso del júbilo a la decepción que significa llegar a la adultez. Y, quizá exagero, también está ahí la explicación de por qué el autor no acometió después de Morirás lejos, El principio del placer y Las batallas en el desierto una empresa narrativa de otras extensiones y pluralidad de ámbitos: el pesimismo —como el que se ratifica en numerosos de sus textos— es tajante; no admite peros ni matices. Esta percepción por entero fatalista de lo que entraña ser adulto habría anulado la contingencia, la incertidumbre, la particularidad no determinista de la novela moderna, que requiere, sabemos, de tensión, conflicto, posibilidades contrapuestas en los destinos humanos. Pacheco, pienso, fue congruente con esta visión sin tonalidades de una sociedad y un país en irremisible caída hacia la podredumbre moral: ¿qué más se puede fabular de la devastada Megaria que conoce Gulliver y de la que con tantas dificultades logra huir? El casi total silencio de Pacheco en la ficción breve coincide con la traición final de los ideales de la Revolución mexicana: la última franja del siglo xx y los comienzos del xxi, las décadas terminales de la dictablanda priista y la desilusionada transición de los gobiernos del Partido Acción Nacional. Hasta podríamos elucubrar una suspicaz coincidencia en el hecho de que su fallecimiento, ocurrido en enero de 2014, se haya dado poco después de que el Partido Revolucionario Institucional regresó al poder de la presidencia. La intuición de fondo sería: ¿para qué narrar los conflictos humanos en un país como este si en todas las instancias nos espera la amargura del fracaso?
Pero hay otra cosa. A diferencia de la dañada adultez, la infancia en Pacheco supondría una mayor abundancia de tonos y ánimos. Por lo menos, me interesa destacar el hecho de que el punto original desde el que arranca la pauta de desilusión en estos chicos no necesariamente tiene que ver con la pureza. Quiero decir: ellos —son varones casi siempre— traen en la cabeza una futura existencia donde la valentía y el amor los definiría; pero en su vivir diario pueden dejarse llevar por la trasgresión. Jorge, en “El principio del placer”, no tiene reparos en falsear los hechos cuando así lo requiere. Luego de pelearse con un compañero de la escuela que se burlaba de que anduviera con una muchacha “que se acuesta con todo el mundo”, él acepta que en su casa tuvo que mentir: “dije que peleé porque criticaron a mi padre debido al asunto de la presa”.
No sería sabio así llegar a la conclusión de que los niños de Pacheco son inocentes o puros. Ocurre más bien que su imaginario está nutrido por las historias tópicas de audacia y heroísmo que las sociedades humanas han moldeado para exaltar las mentes más impresionables y así encubrir las propias vilezas de la comunidad; se trata de un idealismo impuesto por el entorno, no de una inclinación natural de la especie (¿qué sería lo natural a fin de cuentas?). En “El parque hondo” (El viento distante), un niño es enviado con el veterinario a entregar para su sacrificio a una gata moribunda, la mascota adorada de su represiva tía. En el camino, sin embargo, acepta junto con su amigo matar a la gata y gastar en el cine el dinero. Otro ejemplo es Adelina, protagonista de “La reina” (del mismo libro), una adolescente enojada debido a que su mayor rival está por ser coronada reina del carnaval de Veracruz. La narración deja ver a una jovencita lacerada por la envidia y el despecho, a quien delata la discordancia entre las melosas cartas que dirige al muchacho de quien está enamorada y la violenta dicción con que habla a su hermano. En este sentido, es más adecuado hablar no de la “pérdida de la inocencia” sino del “descubrimiento de la propia corrupción” en los niños y adolescentes de Pacheco. La diferencia se halla en que, por lo menos, estos personajes no esconden hipócritamente sus taras; conocen y se dejan llevar, sin pudor, por el resentimiento, la ira y el miedo.
Conviene no olvidar que el título de uno de los relatos más notables de Pacheco es el ya citado “El principio del placer”. Hay aquí, por supuesto, un filón irónico, pues la narración de Jorge exhibe muy poco gozo por su desaliento ante lo imperfecto de la humanidad. Pero si leemos el título literalmente veríamos la historia futura de Jorge: la adolescencia como el inicio de la única existencia real, una en que se vive, e incluso se conoce el placer de vivir en un mundo incierto y perverso, dominado no por la oscuridad total de una vida “horrible” sino por el claroscuro, el azar, el ir y venir de la dicha y el sufrimiento. Esta sería la contracara del orbe ficcional de Pacheco, los otros libros posibles de sus personajes, “lo que no está escrito, lo que no se dice”, como se lee en su último cuento, “La niña de Mixcoac”.